EVANGELIO DEL SÁBADO 20/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL SÁBADO 20/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

XXXIII Semana del Tiempo Ordinario; en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Sé paciente, amable y amoroso(a) contigo mismo(a). Trátate como a una persona a quien realmente quieres… Ámate, ámate mucho, porque Dios manifestó en ti, en mí, en todos su gran obra de amor. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Sábado 20/11/2021. (Lucas 20, 27-40). “En aquel tiempo se acercaron a Jesús algunos saduceos. Como los saduceos niegan la resurrección de los muertos, le preguntaron: “Maestro, Moisés nos dejó escrito que si alguno tiene un hermano casado que muere sin haber tenido hijos, se case con la viuda para dar descendencia a su hermano. Hubo una vez siete hermanos, el mayor de los cuales se casó y murió sin dejar hijos. El segundo, el tercero y los demás, hasta el séptimo, tomaron por esposa a la viuda y todos murieron sin dejar sucesión. Por fin murió también la viuda. Ahora bien, cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será esposa la mujer, pues los siete estuvieron casados con ella?”. Jesús les dijo: “En esta vida, hombres y mujeres se casan, pero en la vida futura, los que sean juzgados dignos de ella y de la resurrección de los muertos, no se casarán ni podrán ya morir, porque serán como los ángeles e hijos de Dios, pues él los habrá resucitado.

Y que los muertos resucitan, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para todos viven”. Entonces, unos escribas le dijeron: “Maestro, has hablado bien”. Y a partir de ese momento ya no se atrevieron a preguntarle nada”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Sólo tenemos una oportunidad para vivir, no tenemos otra vida humana, vamos a pasar por este mundo una sola vez. Por supuesto, los cristianos creemos profundamente en la Eternidad y la esperamos porque está asegurada. Yo no me preocupo por la Vida Eterna, no la perderé. Es más, estoy seguro de que voy al cielo, no tengo ninguna duda, no porque me lo merezca sino porque Jesucristo me lo consiguió en la cruz, murió por mí y me prometió el Reino y él siempre cumple sus promesas. “… se entregó por mí”… dijo Pablo.

Un grupo de saduceos, que no creía en la resurrección, pretendió poner en aprieto a Jesús colocándole una conchita e´mango como trampa para que cayera, aunque creo que era más bien de plátano que resbala más. Uno de ellos le dijo: “Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno que estaba casado y no tenía hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano” (Lc. 20, 28s). Menos mal que los tiempos de Moisés se acabaron, pues, si mi hermano no aguanta a mi cuñada, ¿cómo lo voy hacer yo? Pues, eran siete hermanos -según el saduceo-, y todos murieron -¡Ah mujercita carás, se los echó a toitos-. “Finalmente, también murió la mujer” -“Finalmente” quiere decir… “¡por fin!”. La pregunta es: ¿de cuál de ellos será mujer en la resurrección? Pues los siete la tuvieron por esposa -y ésta es la conchita e´mango que tenían preparada.

“Miren -diría Jesús a los saduceos-, no sean tan brutos y tan tapaos… En la resurrección nadie tendrá mujer, ni esposo, ni hijos. Los que alcancen el Reino Eterno serán como ángeles y ya no morirán, todos vivirán para siempre; porque nuestro Padre no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para Él todos viven… ¡pedazos de boquiabiertas!”….

-¡Sí!… ¿Me llamaron?

-No es contigo Boquiabierta…

En el evangelio de hoy aprendí… Jesucristo habla de resurrección, no de reencarnación. Él no se quedó en la cruz, ¡resucitó! Dios hizo la luz para que durara más que la oscuridad. En las noches más sombrías de la vida siempre hay algún lucero que nos recuerda que Cristo ha resucitado.

Pensamiento del día… En la tiniebla de la dictadura, brilla la estrella de la libertad… ¡Tú decides si apagarla o encenderla más! Recuerda: Tú no eres responsable de la cara que tienes, sino de la cara que pones.

Tarea para la casa… Todos tenemos algunos difuntos en el cielo. Evócalos en tu mente y en tu corazón, son tus seres queridos que un día compartieron contigo un pedazo de sus vidas y hoy están descansando en el sueño de la paz. Hoy, recuérdalos con cariño.

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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