EVANGELIO DEL DOMINGO 21/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL DOMINGO 21/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, solemnidad. XXXIV Domingo Último del Tiempo Ordinario, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Lo que sucede es por y para algo… Todo tiene un bien escondido aunque en el momento no puedas verlo. Dios siempre nos da una nueva oportunidad… Sus puertas siempre están abiertas para recibirnos. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Domingo 21/11/2021. (Juan 18, 33-37). “En aquel tiempo, preguntó Pilato a Jesús: “¿Eres tú el rey de los judíos?”. Jesús le contestó: “¿Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?”. Pilato le respondió: “¡Acaso soy yo judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho?”. Jesús le contestó: “Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habrían luchado para que no cayera yo en manos de los judíos. Pero mi Reino no es de aquí”. Pilato le dijo: “¿Qué tú eres rey?”. Jesús le contestó: “Tú lo has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Pilato pregunta a Jesús burlonamente: “¿Qué tú eres rey?”, Jesús concluye diciendo: “Tú lo has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad”… Comparto este escrito inspirado en el gran poeta hindú, Rabindranath Tagore… Un mendigo iba por las calles, pidiendo limosnas. Lo que más le daban era, lo que se producía en la región: trigo.

Caminaba nuestro mendigo hacia su pobre y humilde morada, con una pequeña bolsa con un poquito de trigo. Entonces, le llamó poderosamente la atención una carroza muy lujosa que estaba apareciendo a lo lejos. “¡Qué carroza tan bella!”, exclamó. El asombro del limosnero aumentó, cuando vio que la carroza se le acercó y se bajó de ella, nada más y nada menos que el rey de la comarca.

-Hola, amigo, ¿cómo estás? -dijo dulcemente el monarca al mendigo-. Éste no salía de su asombro: “¿Cómo un rey se humilla, saludando a un vagabundo y, encima, lo trata de amigo? No puede ser”, se dijo. Intentó seguir su camino, ignorando la presencia del rey, pero éste le siguió los pasos.

-Amigo, dame una limosna -dijo el rey.

“¡¿Qué?! -pensaba el mendigo-. ¿Darle yo un donativo al rey? Soy yo el que pide. ¿Cómo voy a dar un obsequio? Es el rey quien debe dar, no el indigente. Éste pide, el rey da”. El pordiosero quiso zafarse del rey, pero éste insistió: “Amigo dame una limosna”. El indigente, que lo que deseaba era seguir su camino, tomó un granito de trigo y se lo dio al rey. Éste lo recibió en sus manos, lo apretó contra su pecho y dijo con alegría al mendicante: “¡Gracias, amigo!”. Y se alejó lentamente, perdiéndose en el horizonte.

Un vez en su choza, el mendigo reflexionaba sobre su pobre vida, de pronto advirtió que algo brillaba intensamente sobre el montón de trigo. Se acercó y lo agarró. Con sorpresa y alegría vio que era una piedrita de oro en forma de un granito de trigo.

-Este es el grano de trigo que le di al rey -se dijo el mendigo-. Y ahora se convirtió en un grano de oro. ¡Lástima!… ¿Por qué no le di todo la bolsa de trigo? ¡Ahora tendría una buena porción de oro!

En el evangelio de hoy aprendí… Venimos a este mundo a reinar en el amor con Jesús. Todos somos reyes y Jesús es nuestro rey… el Rey de reyes. Somos majestades para amar y perdonar. Para ser libres con y para los demás. Como dice el lema de los padres mercedarios, por mandato de la Virgen de la Merced: “Libres para liberar”.

 

Pensamiento del día… Dios pide una limosna al hombre.

-¿Que nos pide?

-Boquiabierta… nos pide lo que no permanece, lo que se quema y se deshace. Nos pide el trigo de la vida… nuestras faltas, nuestros pecados y temores. A cambio de eso, Dios, que es el Rey del Universo, nos quiere dar el oro que perdura: el amor. El odio se convierte en el amor de Dios… que brilla como el oro.

Tarea para la casa… Eres uno de los reyes del Rey del Universo… hoy vive tu reinado practicando tu poderío amando, perdonando y liberándote con los demás de tantas ataduras para reinar en tu vida.

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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