EVANGELIO DEL DOMINGO 28/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
I Domingo de Adviento. Comienzo del Año litúrgico 2021-2022. Ciclo C/Año Impar. Tiempo de Adviento, para la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestra época. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología. No te postres ante ningún gobierno, ni ante nadie. Sólo arrodíllate delante de tu prójimo, y no para humillarte sino para animarlo a que se levante, cuando esté caído.xx
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Hoy, demos gracias a Dios por la vida, el amor, las flores, el aire, la alegría, el dolor y muy especialmente por la gente bella que un día compartió un trozo de su ser con nosotros… La vida es sorprendente y misteriosa… Y estamos vivos. ¡Gracias Dios por un día más…! Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Domingo 28/11/2021. (Lucas 21, 25-28.34-36). “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Habrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad. Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación. Estén alerta, para que los vicios, con el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra. Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Hoy, primer domingo de adviento, celebramos el tiempo de espera del nacimiento del Señor en unión de María y de nuestros seres queridos. Jesús, en el evangelio de hoy nos dice que vivimos tiempos difíciles en el mundo, en nuestros países y en nuestras vidas a todo nivel. No somos iguales a Dios, pero sí sus semejantes. Es decir, nos parecemos al Padre. Y en consecuencia, todos somos iguales como humanos, no idénticos. Nos parecemos bastante, en el bien y en el mal. Lo que sucede en la humanidad acontece en cada uno de nosotros, de una u otra forma. Si recordamos las seis señales que Jesús nos dijo que pasarían en la historia, nos daremos cuenta de que también pasa en cada uno de nosotros y en la historia local y universal.
Esos signos o señales son éstas… La primera los falsos Mesías (Lc. 21,8). ¿Acaso no hemos confiado en personas como si fueran nuestros salvadores? Todavía hay gente que tiene afiches de políticos muertos hasta en el baño. La segunda señal, los rumores de guerra (Lc. 21,9). ¿A cuántas personas no le hemos cortado la palabra por un conflicto interpersonal o por un color político? La tercera, una nación se alzará contra otra (Lc. 21,10). Cerrando fronteras entre países. La cuarta, el hambre, peste y terremotos por todas partes (Lc. 21,11). Hay mucha hambre y temblores. La quinta señal son las persecuciones contra aquéllos que anuncian la palabra de Dios (Lc. 21,12-19). Y hablar de la Palabra de Dios es defender cualquier derecho humano. Y la sexta señal es asedio y destrucción de Jerusalén (Lc. 21,20-24). Hemos hundido nuestro templo espiritual al llenarlo de ansiedades y de odios. San Juan dice, “en el amor no hay temor”. Quien vive con miedos, alberga odio en su corazón.
En el evangelio de hoy aprendí… El rosario recorre nuestra vida. Todos pasamos por momentos de gozo, de alegría, de satisfacción y complacencias; de dolor, muerte, soledad, incomprensiones y resentimientos; y también momentos de resurrección, de triunfo, éxitos y victorias. Por eso, el Rosario tiene los cuatro misterios de la vida de Jesús… y de nuestra propia vida: misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos o de triunfo.
Pensamiento del día… En este adviento, unámonos a María ante la espera del Señor. Te propongo el rezo del Rosario, en él no solamente se venera a la Madre de Dios, también se adora y recuerda los misterios de la vida de Jesús. Y recordar nuestra propia vida a profundidad.
area para la casa… Hoy recuerda a la Virgen María con un rosario, o un misterio gozoso, en unión de tu familia, con alguien o en la soledad. Y repite esta frase varias veces: “Ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte”.
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com
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