EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 01/12/2021, MEDITADO POR EL PADRE RICARDO BULMEZ
I Semana de Adviento. Ciclo C/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Toda relación es un trato de dar y recibir. Si se desequilibra una de las dos, se desnivela la vida. Es como la semilla: dentro de ella está la promesa de miles de árboles, pero debe darse a la tierra para que ella a su vez le dé sus nutrientes. Todo lo que des, volverá a ti multiplicado, si lo haces de corazón. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Miércoles 01/12/2021. (Mateo 15, 29-37). “En aquel tiempo, llegó Jesús a la orilla del mar de Galilea, subió al monte y se sentó. Acudió a él mucha gente, que llevaba consigo tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros enfermos. Los tendieron a sus pies y él los curó. La gente se llenó de admiración, al ver que los lisiados estaban curados, que los ciegos veían, que los mudos hablaban y los tullidos caminaban; por lo que glorificaron al Dios de Israel.
Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da lástima esta gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque pueden desmayarse en el camino”. Los discípulos le preguntaron: “¿Dónde vamos a conseguir, en este lugar despoblado, panes suficientes para saciar a tal muchedumbre?”. Jesús les preguntó: “¿Cuántos panes tienen?”. Ellos contestaron: “Siete, y unos cuantos pescados”. Después de ordenar a la gente que se sentara en el suelo, Jesús tomó los siete panes y los pescados, y habiendo dado gracias a Dios, los partió y los fue entregando a los discípulos, y los discípulos a la gente. Todos comieron hasta saciarse, y llenaron siete canastos con los pedazos que habían sobrado”. Palabra del Señor. Gloría a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Una vez un hombre fue al médico y se tocaba con su pulgar de la mano derecha en todas partes en donde le dolía. “Doctor me duele aquí” -decía el paciente tocándose el pie derecho, el izquierdo, las rodillas, la cintura y la espalda.
-¿En dónde más le duele? -preguntó el médico.
-¡Ayyy, doctor!… También me duele aquí -continuó el enfermo, tocándose el pecho, la cara, la cabeza, las orejas.
-Mire, señor -dijo el médico-, a usted lo que le duele es el dedo. Mire y conozca la realidad. No invente, señor.
Pero, hay hechos que sí se pueden evitar porque no son inherentes a la naturaleza, sino al egoísmo y brutalidad de algunos seres humanos con poder. Entre otros, las guerras y el hambre. Ésto es algo que no aceptaba Jesús, porque el hambre no es ninguna enfermedad… se puede evitar. Ante el hambre, dijo a sus discípulos: “Me da lástima esta gente, porque… no tienen qué comer. Y ante la excusa de los discípulos que no podían dar comida a todos porque eran muchos, les hizo la pregunta que hoy ruge en la mente de casi todos los gobiernos, que esgrimen e inventan crisis.
Ésta es la pregunta: “¿Cuántos panes tienen?”… No existen crisis ni guerras económicas. Son teorías inventadas. Ante el hambre del mundo, y concretamente la de tu gente que ves a diario por las calles, Jesús hace a nuestros gobernantes la misma pregunta: “¿Cuántos panes tienen?… “Ustedes gobernantes, ¿cuánto dinero tienen depositados en los bancos del exterior fruto de la corrupción?”. Pero, no hay respuestas. Mejor dicho, la única contestación de parte del régimen es la persecución de los que dicen lo que sienten y piensan.
En el evangelio de hoy aprendí… No vayas al templo a buscar a Dios sino a llevarlo. Sí, a llevar a ese Dios que encontraste dentro de tu corazón. Y lo reafirmaste en las calles llenas de multitudes hambrientas y de víctimas como resultado de la persecución oficial y enfermedades.
Pensamiento del día… Estar sano es ver, escuchar y sentir el rostro del ser amado. No es no tener ninguna enfermedad. Esto es imposible en cualquier ser vivo. No hay países pobres, sino con pobres. “¿En dónde más le duele?”, -preguntó el médico… “Me duele la humanidad”, respondería el que está sano. A ti lo que más te duele es el dedo.
Tarea para la casa… Sal a la calle y observa detenidamente a niños, adultos y ancianos caminar sin rumbo fijo. Y piensa en la pregunta de Jesús… “¿Cuántos panes tienen?”… “¿Cuántos millones de dólares corrompen?”… Al mismo tiempo… “¿Cuántos niños, adultos y ancianos mueren por falta de medicinas?”… “Ustedes pertencen a un país rico, porque … no hay países pobres”… Sí, mal administrados… ¡Ju!
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com
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