EVANGELIO DEL JUEVES 02/12/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL JUEVES 02/12/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

I Semana de Adviento. Ciclo C/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Las personas alegres son como los imanes… atraen. Son llamativas, más allá de lo físico. Todo lo que hagas y des que esté impregnado de alegría, pues de esta forma honras a Dios, y permites que el amor brille… “Porque Dios ama al que da con alegría”, (2Cor.9,7). Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

Jueves 02/12/2021. (Mateo 7, 21.24-27). “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que me diga: “¡Señor, Señor!”, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. El evangelio de hoy nos presenta algunas contradicciones antiguas y actuales de sus discípulos. Lo importante no es hablar de forma bonita sobre Dios o saber explicar bien la Biblia, sino hacer la voluntad del Padre. Jesucristo nos lo dice de una forma clara e ilustrativa, el hombre que practica el mensaje del amor es como aquél que construye una casa sobre roca firme.

La verdad levanta por dentro y la mentira hunde hasta hacer de la vida algo frágil, débil y convulsionada. Tenemos muchas verdades pero nos faltan convencimientos; y hacemos de la mentira un escudo que nos impide ser libres y felices. “Y ustedes conocerán la verdad y la verdad los hará libres” (Jn. 8, 32). Luego, la mentira nos esclaviza.

Creemos una cosa y otra muy distinta es la que respiramos. Todo es confuso. Estamos llenos de certezas enredadas y de claras falsedades. Es decir, las verdades quedan en palabras y las mentiras en hechos. La farsa que hace daño, como la verdad que ennoblece, no es la que se piensa o se dice sino la que se hace. Como dice Jesús, en el evangelio de hoy: “No todo el que me diga ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial” (Mt. 7, 21).

No siempre las palabras bonitas son sinceras… Y las sinceras tampoco siempre son bonitas. No hay algo más depravado y malicioso que una palabra bonita y verdadera, metida en un corazón pervertido; en este caso hace más daño que las malas palabras, porque engañan. Hitler pronunciaba palabras muy valiosas y hermosas. Nunca decía una mala palabra o un chiste de doble sentido. Moralista el hombre, pero, ¡un tremendo orador perverso! Y los que se llenan la boca de paz, justicia y unidad, al mismo tiempo inundan de sangre a todo un pueblo. Para muestra, muchos “un botón” en la historia. Socialismo del Siglo XXI… Valga la redundancia.

En el evangelio de hoy aprendí… Lo importante no es que existan palabras feas o bonitas sino que alguien viva en ellas, porque toda palabra es habitable. ¡Qué importa que exista la palabra odio si nadie la habita!… ¿De qué sirve el verbo amar si nadie vive en él? Dios se hizo palabra habitable: “Y la palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn. 1, 14). ¿Qué palabras vives tú?… ¿En dónde habitas?… ¿En la verdad o en la mentira?… ¿En el odio o en el amor?

Pensamiento del día… Una mentira vivida como verdad, siempre será una verdad falsa. Es más embuste que una mentira manifiesta. Lo mismo una verdad mentirosa siempre será mentira. No es la mismo robar en la calle que hacerlo desde el palacio presidencial. El cuatrero no te engaña, te roba. El gobernante corrupto… te traiciona y te roba.

Tarea para la casa… Haz una lista de las palabras bonitas que más usas, que tengan que ver con el trato a Dios y al prójimo. Por ejemplo, “Dios mío en ti confío”… “Yo siempre perdono a mi prójimo cuando me ofende”. Y te preguntas cuáles de ellas habitan firmemente en ti. Es decir, que aunque venga lluvia con fuertes vientos y choquen contra ellas no se caen. Porque están construidas sobre rocas.

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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