EVANGELIO DEL VIERNES 17/12/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL VIERNES 17/12/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

III Semana de Adviento. Ciclo C/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Si no tienes paz es porque seguramente te encuentras juzgando algo o a alguien. Y juzgar es no aceptar lo que es o no puedes cambiar. Recupera tu paz, deja ir lo que sea y enfócate en el hoy con todo lo que trae. Dios te encumbra sin hacer distinciones. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Viernes 17/12/2021. (Mateo 1, 1-17). “Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tamar a Fares y a Zará; Fares a Esrom, Esrom a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz; Booz engendró de Rut a Obed, Obed a Jesé, y Jesé al rey David. David engendró de la mujer de Urjas a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatam, Joatam a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante el destierro en Babilonia.

Después del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquim, Eliaquim a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matan, Matan a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. De modo que el total de generaciones, desde Abraham hasta David, es de catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, es de catorce, y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, es de catorce”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. El evangelio de hoy no es bonito ni moralista, más bien es hermosísimo y muy espiritual por lo sencillo. Se trata de los nombres que todos heredamos… Sí, nombres… puros nombres. La Biblia es abundante en ellos. Dale Carnegie dice que “El sonido más dulce que suena en nuestros oídos es nuestro propio nombre”.

Comparto esta experiencia… Daniela era una niña de seis años, hija de unos amigos. Apenas verla me regaló una linda sonrisa que me cautivó. La abracé y le dije:

-Tú eres muy simpática.

-Gracias… ¿Cómo te llamas tú? -me preguntó.

-Ricardo Antonio -respondí.

-Tienes un nombre muy bonito -me dijo con dulzura. Sentí la presencia de Dios. Era la primera vez -y la única-que alguien decía que mi nombre era bonito.

Hasta mi encuentro con Daniela yo creía que mi nombre era feo, fruto de un trauma. Pues, cuando una de mis hermanas tuvo su primer embarazo, me dijo que si su bebé nacía varón le pondría el nombre de “Ricardo Antonio”. Esto me halagó mucho. Si niño “Ricardo Antonio”, y si niña “Ricarda Antonia”. Nació niña y mi hermana la llamó “Jennifer Scarlet” y no el de “Ricarda Antonia”, como me lo había prometido. Decían que “Ricarda Antonia” era muy feo. Sonríe y di cosas bonitas a los demás y Dios se alegrará contigo. ¡Sonríe, boquiabierta, sonríe! Somos frutos de dos nombres: el de papá y el de mamá… El de José y el de María.

Hoy Mateo nos habla de la genealogía de Jesús, de dónde viene, de la Natividad de María. Yo diría, del embarazo de María. Por el cual mereció el saludo más bello de la historia: “Bendito el fruto de tu vientre”…

En el evangelio de hoy aprendí… Una mujer embarazada no es bonita… ¡Es bella! Si yo hubiera nacido mujer pariría todos los años. Para no perderme el saludo que mereció María: “Bendito sean tus pechos que amamantan y tu vientre que da a luz”. ¡Sí!… ¡¿Y qué?! Y, una vez más, felicitemos a María: “Bendito sea el fruto de tu vientre”.

Pensamiento del día… Todos estamos hechos y tejidos con los hilos de los nombres, apodos y experiencias de nuestros ascendientes. Si no hay antecesores no hay posteriores… si no hay ayer, no hay hoy, ni mañana; sin padres no hay hijos.

Tarea para la casa… Haz una lista, por supuesto comenzando por tus bisabuelos, tus padres, de todas las personas que te han engendrado en el amor, amistad, solidaridad, justicia. Y de todos los que contribuyeron a hacerte persona. Porque sólo los humanos nos enseñan a ser sus semejantes. Y esa lista que encuentres es tu genealogía. Deja a Dios ser Dios y tú sé humano y… ¡punto!

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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