EVANGELIO DEL LUNES 31/01/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
San Juan Bosco, presb. Ciclo C/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre… Venga tu Reino… Hágase tu voluntad… Danos hoy la vida… no nos dejes caer en la tentación… y líbranos del mal de la apatía. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Lunes 31/01/2022. (Marcos 5, 1-20). “En aquel tiempo, después de atravesar el lago de Genesaret, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó Jesús, vino corriendo desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu inmundo, que vivía en los sepulcros. Ya ni con cadenas podían sujetarlo; a veces habían intentado sujetarlo con argollas y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba las argollas; nadie tenía fuerzas para dominarlo. Se pasaba días y noches en los sepulcros o en el monte, gritando y golpeándose con piedras. Cuando aquel hombre vio de lejos a Jesús, se echó a correr, vino a postrarse ante él y gritó a voz en cuello: “¿Qué quieres tú conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo? Te ruego por Dios que no me atormentes”. Dijo esto porque Jesús le había mandado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre. Entonces le preguntó Jesús: “¿Cómo te llamas?”. Le respondió: “Me llamo Legión, porque somos muchos”. Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.
Había allí una gran piara de cerdos, que andaban comiendo en la falda del monte. Los espíritus le rogaban a Jesús: “Déjanos salir de aquí para meternos en esos cerdos”. Y él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y todos los cerdos, unos dos mil, se precipitaron por el acantilado hacia el lago y se ahogaron. Los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y contaron lo sucedido, en el pueblo y en el campo. La gente fue a ver lo que había pasado. Se acercaron a Jesús y vieron al antes endemoniado, ahora en su sano juicio, sentado y vestido. Entonces tuvieron miedo.
Y los que habían visto todo, les contaron lo que le había ocurrido al endemoniado y lo de los cerdos. Ellos comenzaron a rogarle a Jesús que se marchara de su comarca. Mientras Jesús se embarcaba, el endemoniado le suplicaba que lo admitiera en su compañía, pero él no se lo permitió y le dijo: “Vete a tu casa a vivir con tu familia y cuéntales lo misericordioso que ha sido el Señor contigo”. Y aquel hombre se alejó de ahí y se puso a proclamar por la región de Decápolis lo que Jesús había hecho por él. Y todos los que lo oían se admiraban”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Todos tenemos este tipo de demonios que también llamamos crisis espiritual… Uno actúa por monotonía, apatía, por no dejar. “Bueno, ya que estoy aquí, tendré que hacerlo”. No hay entusiasmo ni alegría. Esta crisis se refleja en todas las manifestaciones de la vida. Es cuando uno pierde la ilusión del amanecer. Y si tú matas el mañana, el hoy ya está muerto. Son esos que responden: “¡Ahí… viviendo que ya es bastante!”; cuando preguntas “¿Cómo estás?”. Por eso, es mejor decirles “¿Cómo sigues?”. Es cuando uno siente, y está convencido de que no hay esperanzas. Y sin esto el presente no se vive.
En el evangelio de hoy aprendí…Después de salir victoriosos en nuestras crisis espirituales, como a la súplica del endemoniado curado para que lo admitiera en su compañía, Jesús nos dice a cada uno: “Vete a tu casa a vivir con tu familia y cuéntales lo misericordioso que ha sido el Señor contigo”. Tu familia es más importante que cualquier ideología… ¡No la cambies por nada!
Pensamiento del día… Una vez el demonio pidió a la tierra que le mandara cincuenta mil pecadores, los peores de todos. Pues, recibió millones. El demonio preguntó qué pecado habían cometido. El Universo respondió: “No, éstos no han cometido ni un pecado… Todos son apáticos”. Apático, es el sin emoción, sin alegría… sin pasión. No seas apático sé simpático, es decir, con pasión y entusiasmo por la vida.
Tarea para la casa… Grábate esta frase de San Pablo para cualquier tentación: “Jamás serás tentado más allá de tu fuerzas” (1 Cor. 10, 13). Podemos con todos los enemigos espirituales que se nos presenten porque somos Hijos de Dios y… ¡De tal palo!… ¡Tal astilla!… Somos astillas divinas… ¡¿Oíste Boquiabierta!?
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

