EVANGELIO DEL LUNES 07/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Lunes de la V Semana del Tiempo Ordinario Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Mírate al espejo, pon la mano en tu pecho y da gracias por ese corazón que sigue latiendo… es el amor de Dios en acción. Y las cosas más tristes a veces resultan ser las mejores, cuando se recuerdan con amor. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Lunes 07/02/2022. (Marcos 6, 53-56). “En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos terminaron la travesía del lago y tocaron tierra en Genesaret. Apenas bajaron de la barca, la gente los reconoció y de toda aquella región acudían a él, a cualquier parte donde sabían que se encontraba, y le llevaban en camillas a los enfermos. A dondequiera que llegaba, en los poblados, ciudades o caseríos, la gente le ponía a sus enfermos en la calle y le rogaba que por lo menos los dejara tocar la punta de su manto; y cuantos lo tocaban, quedaban curados”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Jesús anda por todos los poblados de Galilea para hablar sobre el Reino de Dios que está por llegar (Mc. 1,14-15). Por todas partes encuentra gente para escucharle, acoge y sana a los enfermos en cualquier lugar. La enfermedad es parte de la vida. Nos engendraron dos enfermos, nos educaron muchos enfermos… vivimos rodeados también de ellos; y nosotros igual con nuestra enfermedad. Nacemos, vivimos y morimos enfermos.
Las enfermedades son como unos escombros que aparecen en el camino de nuestras vidas. Hay que aprender a seguir caminando entre ellos, buscar ayuda en otros seres humanos que, aunque estén enfermos nos ayudan a caminar, y refugiarnos en Dios. Es distinto sufrir una enfermedad sin fe, a decirle a Jesús que nos acompañe. Como nos enseña el evangelio de Marcos.
Una vez me llamaron para auxiliar espiritualmente a una anciana en los últimos momentos de su vida, la vi muy grave. Mientras le administraba el sacramento de la Unción de los Enfermos, le dije palabras de aliento.
-No padre -me dijo con entereza-, la vida es como un río que corre hasta su fin y no hay que detenerlo.
“Así es”, pensé. La anciana me dio una gran lección de vida y de entereza. Todos los momentos de la vida tienen su final, hasta el respirar. Llega el punto en que la fiesta se acaba. Todo fenece, las situaciones más placenteras y las más desdichadas se acabarán, porque la vida fluye en pequeños instantes que no puedes congelar.
El gran Cantinflas dejó este escrito como epitafio: “Hay momentos en la vida que son realmente momentáneos”. Estoy de acuerdo, y remataría: “Todos los momentos de la vida son realmente momentáneos”. No algunos… todos.
Vive cada instante con gran intensidad, no te pierdas un solo minuto de esta gran película. No te quedes dormido porque la proyección del film de tu vida sigue hasta su final. Más bien, felicita y da gracias a Dios que es el Director que te invitó a participar; y saluda con alegría al protagonista de la película de tu vida, que eres tú. Y te dices con honda emoción: “¡Mucho gusto!… qué película tan bella, me hizo llorar, pero también reí con ganas”… Fin… The end.
En el evangelio de hoy aprendí… “La mejor medicina son las ganas de vivir”, decía Cantinflas. ¡Vive!… Y cuando te canses de vivir continúa viviendo… hasta la muerte. Que ésta sea la que termine con la existencia. En nombre de todos los que quieren vivir, digo a los delincuentes de este país: “No me maten… yo voy a morir”. Y al gobierno: “No me dejen morir por falta de atención y de medicinas. Que Dios me invite a su Reino, no me envíen ustedes”.
Pensamiento del día… Evitemos todas las enfermedades que podamos, para tener fuerzas y enfrentar las que nos visiten. Mientras Dios nos regale la vida, vivamos intensamente así sea con nuestros achaques. Y que Jesús nos deje tocar “la punta de su manto”. La peor enfermedad es la falta de entusiasmo y voluntad. Recordemos que entusiasta quiere decir el inspirado de Dios.
Tarea para la casa… Piensa hoy en los tres tipos de enfermedades que nos visitan: en la biología, cuando falla el cuerpo; en lo social, cuando le cortamos el trato al prójimo y la falta de recursos para sostener la vida. Y de estas afecciones, esclusivamente, ¿cuáles dependen de ti, de algún especialista o ponerlas en manos de Dios? Procede.
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

