EVANGELIO DEL VIERNES 18/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO PADRE RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL VIERNES 18/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO PADRE RICARDO BULMEZ

 

Viernes de la VI Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹La felicidad no depende de lo que tienes o de lo que todavía no has podido conseguir; depende de la actitud y de la forma de asumir e interpretar lo que sucede en tu vida. Tú eres el protagonista de tu felicidad. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Viernes 18/02/2022. (Marcos 8, 34-9,1). “En aquel tiempo, Jesús llamó a la multitud y a sus discípulos, y les dijo: “El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?

Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras ante esta gente, idólatra y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre, entre los santos ángeles”. Y añadió: “Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin haber visto primero que el Reino de Dios ha llegado ya con todo su poder”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. En aquel tiempo, la cruz era la pena de muerte que el imperio imponía a los marginados. Tomarla y cargarla en pos de Jesús era lo mismo que aceptar ser marginado por el sistema que legitimaba la injusticia. Pero, la Cruz de Cristo no es fruto del fatalismo de la historia, ni es una exigencia del Padre. Es la consecuencia del compromiso libremente asumido por Él al revelar la Buena Nueva que todos deben ser aceptados y tratados como hermanos. Por este anuncio, él fue perseguido y no tuvo miedo de dar su vida.

El que vive intensamente todos los pedazos de su vida y experimenta el “Amén” en las buenas y en las malas es el Hombre Nuevo, es un místico porque vive el misterio. Muchas veces creemos que estar lleno de Dios es estar todo el tiempo cantando: “Alabaré… a mi Señor”. Hay momentos que no estoy para alabar… más bien, estoy para enfrentarme y reclamarle a Dios que es el único que me pueda dar respuestas. Como Job que se dirige a Él para reclamarle su abandono. Por eso Cristo es el Hombre Nuevo porque vivió el misterio: se enfrentó a Dios para reclamarle en su angustia: “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. No es que Cristo dudó de su Padre; no, no dudó. Más bien, se resistió porque sabía que Él estaba metido en su pasión.

El ser humano es el protagonista del misterio, es el actor principal de las alegrías y de las tristezas de este mundo. Es el actor de sus momentos oscuros. ¿Por qué sufre el justo? ¿Por qué ríen el cínico y el perverso? ¿Por qué a las personas buenas les va mal y a las malas les va bien? Un misterio… pedazos de sin razones que se meten en la vida, pero en medio de cada uno de ellos… un “Amén”. San Pedro nos dice: “Hermanos: Soportar con paciencia los sufrimientos que les vienen a ustedes por hacer el bien es cosa agradable a Dios, pues a esto han sido llamados” (1P 2, 20-25).

En el evangelio de hoy aprendí… En política, en economía y en lo social no hay ningún tipo de misterio; todo es perfectamente explicable. Sin embargo se puede vivir como si fuera un misterio, de hecho acontece. Que en un país los gobernantes de turno se den todo tipo de lujos, mientras muchos habitantes mueren por falta de medicinas y niños por hambre, no es un misterio… está a la vista: es una perversa corrupción.

Pensamiento del día… Lo único que nos queda ante la incógnita dogmática e infinita es el “Amén”. Tenemos que aprender a vivir con los misterios, sufrimientos y sinsabores no comprensibles de la vida. Pero, con las tragedias y tribulaciones que podamos cambiar o evitar… ¡No vivamos el amén ni la conformidad!”… ¡Amemos la libertad!

Tarea para la casa… Piensa en el mundo, y en tu país, y reflexiona sobre los males que los invaden. Y te preguntas: “¿Esto es voluntad de Dios?… ¿Es consecuencia de la naturaleza?… ¿O son decisiones del poder maléfico humano?”. Comparte tus respuestas.

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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