EVANGELIO DEL DOMINGO 27/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
VIII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹“Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé”. Jr. 29, 12. Uno de los grandes males de nuestro tiempo es que no nos escuchamos… Y la gente agradece cuando la escuchas como lo haría el Señor. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Domingo 27/02/2022. (Lucas 6, 39-45). “En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: «¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano.
No hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos. El hombre bueno dice cosas buenas, porque el bien está en su corazón; y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. En mi adolescencia, llegue a “guía de patrulla” de los guayascaos de Coro. “Guayascao”, en coriano, quiere decir “Boy Scout”. Mi aspiración no era quedarme allí, si no ser Jefe de Tropa que está compuesta por varias patrullas. Una de las primeras actividades que realicé como guía, con mi patrulla, fue una excursión al Cerro Santa Ana, porque un Scout sin montaña no es nada. Este monte emerge en la Península de Paraguaná.
En la madrugada empezamos a escalar. Yo como guía, estaba capacitado para conducir. Tomamos todas las precauciones. Con sumo cuidado, para el regreso, manejé bien las señales de pistas: un montoncito de piedras aquí; una señal en el tronco de un árbol más allá, un “riíto” cruzando, un pajarito cantando y una nube pasando. Cuando nos disponíamos a regresar, no había ninguna de las señales. Nos echamos una gran extraviada…
Horas enteras pasando frío, soledad, desesperación y hambre. Busqué por los alrededores de la montaña alguna mata de mango con frutos y así saciarnos pero… ¡nada! Resentido reclamé a mis antepasados: “¡¿Por qué ellos no sembraron aquí algún fruto, para que ahora comiéramos?!”. Ellos no lo hicieron.
Cuando los jefes scouts nos encontraron, me degradaron… me dejaron en “guayascao” simple. Esto no lo pude aceptar. En poco tiempo me retiré de los “guayascaos”. Adiós sueños de ser Jefe Nacional de los Scouts de Venezuela. Pero hoy agradezco, a Dios y al padre Julio Urrego, el haber pasado por el programa educativo del escultismo, ideado por Baden Powel.
En el evangelio de hoy aprendí… Esto es lo que estamos viviendo muchos países: unos ciegos votando y eligiendo a otro ciego. Por eso, todos estamos metidos en el hoyo de la inseguridad, incertidumbre, hambre, violencia callejera y gubernamental. Abramos los ojos y no permitamos que un ciego nos guíe, ni dirijamos a hipnotizados. ¡Que todos veamos!
Pensamiento del día… Del extravío en la montaña, ya han pasado unos cuantos años. Pero, ¿saben una cosa? Yo tampoco sembré el árbol frutal. Si lo hubiera hecho en esa ocasión, los “guayascaos” perdidos de hoy estuvieran comiendo los mangos que yo sembré. ¿Saben por qué no lo hice? Quizá, porque sentía que nunca más iría al Cerro Santa Ana. Cada vez que paso por ahí, lo veo imponente y majestuoso y me acuerdo de la mata de mango que nunca sembré. Leyendo esta parábola de Jesús sentí que yo fui un guía ciego conduciendo a otros ciegos.
Tarea para la casa… Dejemos este mundo mejor que como lo encontramos. Hoy, el lugar de donde partes, déjalo mejor. Y a la gente que te encuentres, regálale un saludo y una sonrisa. ¿Por qué no plantamos ya “la mata de mango” que nuestro país necesita? Quizá, nosotros no comamos del fruto que sembremos hoy… pero los que vendrán, sí. No arrojes papel en la calle… y lee esto: “No Votar basura en la vía pública”.
Padre Ricardo Bulmez, rbulmez@gmail.com

