- Al presentar una propuesta ciudadana en torno a la Reforma Electoral, el exgobernador chiapaneco se pronuncia por proteger el patrimonio democrático nacional
Por Agencias SFAS/Comitán, Chiapas.- “Garantizar y respetar la autonomía de los órganos electorales, (INE y Trife) y, a partir de este hecho, emprender los cambios viables para la modernización de las estructuras electorales”, se manifestó el político y exgobernador chiapaneco Roberto Albores Guillén en un pronunciamiento para apoyar una nueva reforma electoral y fortalecer la vida democrática del país.
En la carta “En defensa de la democracia. Una propuesta de un ciudadano mexicano”, que dirigió a la Presidencia de la República, a la Cámara Baja y Cámara Alta, entre otros, Albores Guillén deja en claro “Los mexicanos hemos construido un gran país, otros naufragaron durante la travesía; los siglos violentos y bárbaros de aquellos tiempos cancelaron esperanzas y sueños”.
Manifestó que con sacrificio y coraje vencimos la ignominia y la calamidad y construimos una sociedad democrática. Al Estado mexicano le imprimimos el sello indeleble de este sistema político. En paz, le dimos la bienvenida a la transición y a la alternancia del poder y creamos órganos electorales autónomos que han legitimado el voto en las urnas.
Ante ello, indicó, los ciudadanos debemos proteger este patrimonio democrático nacional, refrendar lo alcanzado y aligerar nuestro paso para llevar adelante una reforma electoral moderna, a la altura de las circunstancias y las exigencias actuales. No le demos la espalda al porvenir; sentemos las bases de lo nuevo sin dilapidar logros ni resultados colectivos.
A su juicio, son diversos puntos que debe contener la nueva Reforma Electoral:
- Garantizar y respetar la autonomía de los órganos electorales, (INE y Trife) y, a partir de este hecho, emprender los cambios viables para la modernización de las estructuras electorales.
- Sustituir los 200 plurinominales por un mecanismo que dé representatividad a las minorías, para que el Poder Legislativo sea reflejo del real peso electoral de las distintas fuerzas políticas y de la voluntad popular.
La propuesta concreta es mantener los 300 diputados federales por mayoría y que los 200 diputados restantes no surjan de las listas plurinominales, sino de los mejores segundos lugares en porcentaje de las y los candidatos que fueron a pedir el voto para ser representantes populares.
Para respetar la representatividad regional, de estos 200 diputados saldrían 40 con el segundo mejor resultado de la “primera minoría” por circunscripción electoral. Con esto se daría mayor contenido a la cámara y, en consecuencia, mayor legitimidad y premio democrático a las contiendas políticas.
- Establecer la segunda vuelta electoral para dar mayor legitimidad a la elección presidencial.
- Estudiar la posibilidad técnica de instaurar el voto electrónico, estableciendo los mecanismos que garanticen la seguridad de su validez.
- Fortalecer la autonomía de los órganos electorales regionales para evitar la intromisión de los gobiernos estatales.
- Respetar la alianza ganadora de la Presidencia, pero evitar, ya en el ejercicio de gobierno, la alianza de partidos satélite para no debilitar a la oposición.


