¿VENDIERON CARO SU AMOR CHAVO HERRERA Y LA SAUCEDO?

 

  • Las reformas de Morena van por que van
  • La oposición en el Senado quedó mermada y fue traicionada
  • ¿Dónde quedó el mandato popular que los eligió senadores perredistas para representarlos como oposición en la Cámara Alta?
  • Adán Augusto López, senador electo por el pueblo que garroteó, operó de primera mano para sumar a los judas del PRD, ¿cuánto costaría al erario?

 

 

Por Agencia SFAS/Ciudad de México.- Antes de que cantará el gallo, los judas traidores de la alianza opositora en el Senado, fueron nada menos que el tabasqueño José Sabino Herrera y la michoacana Araceli Saucedo Reyes.

Los senadores que llegaron por la coalición PAN, PRI y PRD al Senado, doblaron la cerviz ante el poder. El primero se decía “Hombre de palabra” y la segunda “Luchadora social”. Los exhortos de los partidos que los postularon para que se mantuvieran firmes con ideales, fracasaron ante la ambición de estos políticos de marra.

“Son un asco de representantes y una vergüenza para la política”, expresaron en redes sociales los ciudadanos tras conocer la noticia.

Esta mañana, los senadores electos del PRD, Araceli Saucedo Reyes y José Sabino Herrera Dagdug, fueron presentados como parte del grupo parlamentario de Morena en el Senado de la República.

Con esta integración, el oficialismo suma 85 escaños y se queda a uno de alcanzar la mayoría calificada en la Cámara Alta, que ya cuenta con 62 senadores de Morena, 14 del Partido Verde y 9 del Partido del Trabajo. ¿Quién podría ser el tercero: el panista Mauricio Vila o Manlio Fabio Beltrones?

Adán Augusto López, senador electo por el pueblo que garroteó, operó de primera mano para sumar a los judas del PRD, ¿cuánto costaría al erario? Porque de buenas a primeras no se fueron a engrosar las filas de Morena, cuando el epicentro es la discusión de reformas constitucionales que marcarán al país en los próximos años, como la reforma judicial.

Cabe mencionar que en Tabasco, los dueños del PRD, como lo es Juan Manuel Fócil Pérez y Héctor Peralta Grappin, no quisieron darle a Manuel Andrade Díaz la candidatura por la coalición, porque dijeron que era amigo de Adán Augusto López y podría traicionarlos. Sin embargo, el traidor fue el amigo de ese grupo, Chavo Herrera.

Los trascendidos de la negociación van en el sentido de que Chavo Herrera negoció para su hermana un cargo en la administración federal y luego la alcaldía de Huimanguillo y para él, más años en el Senado. El tiempo lo dirá sin duda, de qué tamaño fue la traición de estos judas de la oposición.