- Marcelo Pérez, representante de la iglesia de Guadalupe en San Cristóbal de las Casas, fue acribillado la mañana del domingo, en el estado mal gobernado por el cuñado del senador Adán Augusto López H, Rutilio Escandón Cadena
- En medio de gritos de ¡justicia!, hoy fue sepultado
Por Agencias SFAS/San Cristóbal de la Casas, Chiapas.- En medio de condenas y exigencias de justicia, miles de feligreses le dieron el último adiós al sacerdote Marcelo Pérez Pérez, ejecutado a balazos ayer en esta ciudad.
Este crimen se da en un estado convulsionado por la violencia generada por grupos criminales, que actúan de manera impune bajo la complicidad del gobierno de Rutilio Escandón Cadenas, de acuerdo a denuncias de organismos civiles, cuya voz no ha sido escuchada.
Miles de personas se congregaron en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada al oriente de San Cristóbal de Las Casas, para darle el último adiós al párroco.
La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó el asesinato de Pérez Pérez e instó a las autoridades a llevar a cabo una investigación pronta, exhaustiva y eficaz.
Cabe mencionar que desde 2015, el Padre Marcelo era beneficiario de medidas cautelares por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), debido al riesgo constante que enfrentaba su vida e integridad personal, por su labor en defensa de los derechos humanos y de los pueblos indígenas en Simojovel y otros lugares del estado.
EL TRÁGICO HECHO
Sujetos armados dispararon y asesinaron al sacerdote Marcelo, cuando se encontraba en su vehículo después de salir de misa dominical. Los hechos, cerca de la iglesia del barrio Cuxtitali. Los primeros reportes, señalan que el sacerdote ya se encontraba en su vehículo cuando dos hombres cubiertos con pasamontañas lo abordaron y le dispararon en repetidas ocasiones.

