- Sigue la guerra entre el CJNG y “La Barredora»
- En Macuspana tiran cabeza humana con narcocartulina
- El coordinador de Casa Robo Habitación de la Fiscalía del estado fue balaceado junto a su yerno frente a su casa; ya le habían colgado unas mantas en Jalapa
- En Nacajuca también ejecutaron a un elemento de Seguridad Pública estatal; en uno de los narcomensajes evidencian al general Víctor Hugo Chávez Martínez
- Van 17 policías asesinados en lo que va del año
Por Isaac Mendiola/SFAS/Villahermosa, Tabasco; 4 de diciembre del 2024.-A casi a un año de que se desataron los demonios, los tabasqueños viven con la terrible pesadilla que inició el 22 de diciembre del 2023.
En Nacajuca, Saturnino “N” fue acribillado al llegar a su casa de la calle Cuauhtémoc, en el centro de la ciudad; era elemento activo de Seguridad Pública del estado. Seguidamente la calaca extendió su brazo ejecutor hasta la ciudad de Villahermosa, donde se dieron varias ejecuciones, uno en El Espejo, que no avanzó a sacar su tartamuda, y otro por Atasta.
Ya en el municipio de Jalapa, tierra desgobernada por José Manuel Hernández Pérez, un escuadrón asesinó a José de los Santos Cornelio, comandante coordinador de grupo de la Fiscalía del estado, asignado a robo casa habitación, quien llegaba a su domicilio acompañado de su yerno, quien también fue bañado a plomazos. El agente murió en el lugar y el acompañante está grave; se sabe que a este jefe policial de grupo ya le habían colgado varias narcomantas y lo relacionaban con bandas que operan en la zona.
Hoy por la mañana, en el poblado Aquiles Serdán de Macuspana, fue encontrada una cabeza humana con un mensaje para el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, además de otro cuerpo hallado en el mismo municipio.
Según reporte del mismo titular de la SSPC, en lo que va del año suman más de 17 policías fallecidos por manos de la delincuencia organizada; la guerra entre los grupos que se disputan la plaza no tiene fin, mutuamente se dejan ejecutados, decapitados con narcomensajes. Es el diario vivir en el “edén del crimen”.




