- Ayer inició la peor etapa de las relaciones bilaterales del México moderno con la gran potencia del mundo
Por Agencias SFAS/Washington, DC.- El presidente Donald Trump ha escalado su retórica contra México, anunciando una serie de medidas que buscarían modificar profundamente las relaciones bilaterales. Entre ellos, destaca la declaración de una emergencia nacional en la frontera sur, justificando el envío de tropas para frenar lo que califica como una «invasión».
Estas acciones podrían tener serias repercusiones en la relación comercial y social entre ambos países, particularmente con su propuesta de imponer un arancel del 25% a todas las importaciones mexicanas, lo que afectaría industrias clave como la automotriz y la agroindustrial.
Trump también reafirmó su intención de designar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés), abriendo la puerta a posibles intervenciones unilaterales en territorio mexicano. Esta medida, junto con la reactivación del programa «Quédate en México», podría saturar las ciudades fronterizas con migrantes deportados, exacerbando la crisis humanitaria en la región y sobrecargando los servicios públicos locales.
Por otro lado, el mandatario volvió a insistir en su promesa de construir un muro en la frontera sur y reforzar las deportaciones masivas, decisiones que afectarían a millones de mexicanos residentes en Estados Unidos. Además, Trump sorprendió al proponer el cambio de nombre del Golfo de México a «Golfo de América», argumentando que Estados Unidos realiza la mayor parte del trabajo en la región marítima.
Estas amenazas representan un desafío político y económico significativo para México, que deberá preparar estrategias diplomáticas y económicas contundentes para contrarrestar las posibles implicaciones de estas medidas. Asimismo, el tono hostil de los anuncios podría tensar aún más la relación bilateral, poniendo a prueba los mecanismos de cooperación establecidos en tratados como el T-MEC.

