Quienes no se inscriban podrían enfrentar multas y penas de cárcel
En tanto, un juez federal en Seattle bloqueó una orden ejecutiva que suspendía indefinidamente la admisión de refugiados
Por Agencias SFAS/Estados Unidos.- El gobierno de Donald Trump anunció una nueva medida que obligaría a millones de migrantes indocumentados en Estados Unidos a inscribirse en un registro y proporcionar sus huellas dactilares.
Aquellos que no cumplan con esta exigencia podrían enfrentar sanciones penales, incluidas multas y penas de cárcel, en un intento de presionarlos para que abandonen el país de manera voluntaria. La iniciativa refuerza la política migratoria restrictiva de la administración, proporcionando al gobierno más herramientas para la deportación masiva de indocumentados.
Sin embargo, en un revés para la Casa Blanca, un juez federal en Seattle bloqueó una orden ejecutiva que suspendía indefinidamente la admisión de refugiados. La decisión, promovida por organizaciones humanitarias, argumenta que la medida violaba las leyes establecidas por el Congreso para el sistema de asilo. Este fallo representa un obstáculo legal para la política migratoria de Trump y un alivio para miles de refugiados que buscaban protección en EE.UU.
Mientras la administración Trump intensifica las restricciones contra migrantes e indocumentados, la oposición legal y humanitaria sigue desafiando estas políticas en los tribunales. La batalla judicial continúa marcando el rumbo de la política migratoria en el país, en medio de un debate que polariza a la sociedad estadounidense.

