ESTADOS UNIDOS UTILIZARÍA DRONES ARMADOS EN MÉXICO

  • Sin la autorización de autoridades mexicanas pondrían en marcha la operación para atacar a cárteles terroristas
  • La presidenta de México, Claudia Sheinbaum rechaza cualquier incursión norteamericana

 

Por Agencias SFAS/Washington, D.C., 9 de abril de 2025.- Autoridades del gobierno estadounidense han sostenido conversaciones internas sobre la posibilidad de llevar a cabo ataques con drones contra líderes de cárteles del narcotráfico en México, como parte de una estrategia para frenar el flujo de drogas hacia la frontera sur de Estados Unidos y debilitar las estructuras criminales que operan en territorio mexicano.

Aunque el plan aún se encuentra en una fase preliminar y no cuenta con consenso entre la Casa Blanca, el Departamento de Defensa y las agencias de inteligencia, al menos seis funcionarios de alto nivel han confirmado que la propuesta está siendo seriamente considerada. Incluso se contempla su ejecución sin el consentimiento del Gobierno mexicano, lo cual sería catalogado como un «último recurso», de acuerdo con fuentes vinculadas al proceso.

La posibilidad de una intervención directa mediante el uso de drones armados ha ganado terreno desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, quien en su administración anterior ya había planteado públicamente el uso de fuerzas militares estadounidenses para combatir al crimen organizado transnacional que opera desde México.

En respuesta a estas intenciones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha rechazado tajantemente cualquier tipo de incursión militar o ataque con drones en territorio nacional por parte del gobierno estadounidense. La postura del Gobierno mexicano se mantiene firme en la defensa de la soberanía y en la exigencia de que cualquier cooperación bilateral en materia de seguridad se lleve a cabo bajo mecanismos de respeto mutuo y acuerdos formales.

Hasta el momento, no se ha confirmado la ejecución de operaciones ni el establecimiento de un calendario para su posible implementación. Las discusiones continúan generando controversia tanto dentro del gabinete estadounidense como en el escenario diplomático internacional, donde este tipo de acciones podrían tensar aún más la relación bilateral entre ambas naciones.