- La partición de 1947 dejó una marca en el sur de Asia; millones de muertos, desplazamientos masivos y una rivalidad que sigue latiendo con fuerza nuclear
Por Agencias SFAS/Cuando el Imperio Británico se retiró del subcontinente indio en 1947, la historia dio un giro dramático con la creación de India y Pakistán. Dos naciones nacieron bajo el mismo cielo, separadas por la religión: mientras India se constituyó como un Estado de mayoría hindú, Pakistán emergió como refugio para los musulmanes del sur de Asia. Esta decisión política y territorial detonó uno de los episodios más desgarradores del siglo XX.
La partición no solo trazó fronteras en los mapas, sino que rompió comunidades enteras. Más de un millón de personas murieron y entre 10 y 15 millones fueron desplazadas en medio de violencia sectaria, saqueos y una migración desesperada. Aquel éxodo dejó cicatrices profundas y alimentó un odio que, con el paso de las décadas, se convirtió en enemistad estructural entre ambas naciones.
La tensión entre India y Pakistán no se ha limitado a lo territorial. Con el desarrollo de armas nucleares —India en 1974 y Pakistán en 1998—, el conflicto adquirió un nuevo nivel de riesgo. Desde entonces, cada roce fronterizo despierta alertas globales y recuerda que la partición de 1947 no solo dividió un territorio, sino que encendió una rivalidad que aún amenaza con explotar. ¿Quieres que complemente la nota con alguna línea de tiempo o contexto visual?

