- Ya se volvió una constante que el presidente de Colombia se presente a eventos oficiales bien bolo
Por Agencias SFAS/Durante su visita oficial a Japón, el presidente colombiano Gustavo Petro volvió a dar de qué hablar, pero no por acuerdos o logros diplomáticos, sino por presentarse con signos evidentes de intoxicación. Su discurso, plagado de divagaciones y frases inconexas, dejó a más de uno con cejas levantadas y dudas sobre la seriedad de la gira, mientras en redes sociales el episodio se convirtió en un festín para sus detractores.
Este nuevo tropiezo público se suma a un historial nada menor de apariciones con comportamientos similares, alimentando las especulaciones sobre el estado físico y mental del mandatario en momentos clave. Lo cierto es que, en la arena política, sus opositores no dejaron pasar la oportunidad para cuestionar si Petro viaja a representar a Colombia o a protagonizar capítulos dignos de un reality.

