¿QUÉ BATEÓ AMLO A ADÁN Y NO LO QUISO RECIBIR EN LA CHINGADA?

 

  • El Caín tabasqueño agoniza; la daga clavada por la espalda a su propio hermano en el edén, es imperdonable
  • Al líder de la Jucopo en el Senado lo persigue el tufo de “La Barredora”, y el faltante de 79 millones de pesos en su declaración patrimonial

 

 

Por Agencias SFAS/Ciudad de México.- El rumor que corre como pólvora en los pasillos de la capital del país es que Andrés Manuel López Obrador bateó a Adán Augusto López Hernández y no lo quiso recibir en La Chingada, su rancho en Palenque. Para muchos, ese simple “no” se traduce en una sentencia política: el caín tabasqueño agoniza; la daga clavada a su propio hermano en el edén, es una traición —dicen los analistas— imperdonable.

Al líder de la Jucopo en el Senado lo persigue el tufo de “La Barredora”, grupo criminal que se creó durante su administración en Tabasco, teniendo como su mano derecha al secretario de Seguridad, Hernán Bermúdez Requena, y el faltante de 79 millones de pesos en su declaración patrimonial, además de viejas historias que lo ligan con los excesos de la política priista, perredista y hoy morenista, con el gusto y atracción por el colágeno.

 

Su soberbia, aseguran, lo llevó a ignorar la puerta de salida digna, y ahora lo ven convertido en un político sepultado, sin la protección presidencial que tanto presumió y que se desmoronó al primer desaire desde el rancho de Palenque.

Negarle la visita, subrayan los observadores, tiene un significado político mayúsculo: castigo, ruptura y un mensaje claro de que Adán ya no cuenta ni con la confianza ni con la amistad de López Obrador. Lo que se lee en clave política es que vale más el partido, el proyecto de nación y la credibilidad de los mexicanos, que un senador en agonía que traicionó a todos, hasta a su propio hermano.