ESTALLA ESCÁNDALO A ESTEFANÍA MERCADO POR LAZOS CON LA RED DE ADÁN AUGUSTO Y “LA BARREDORA”

 

  • El gobierno de Playa del Carmen se ve salpicado por un entramado de corrupción que apuntan a la alcaldesa y a su relación con el grupo del exgobernador tabasqueño

 

Por Agencias SFAS/Playa del Carmen, QRoo.- La alcaldesa de Playa del Carmen, Estefanía Mercado, enfrenta crecientes señalamientos por presuntos vínculos con la red política y de corrupción del hoy senador Adán Augusto López Hernández, a quien se le relaciona con el grupo criminal “La Barredora”, que fue creado por su amigo Hernán Bermúdez Requena, a quien hizo secretario de Seguridad en el gobierno de Tabasco. Las recientes revelaciones sobre contratos millonarios y empresas fachada han destapado un posible esquema de corrupción que conecta directamente a su administración con esta estructura.

 

Uno de los casos más alarmantes es el contrato de casi 30 millones de pesos adjudicado a una empresa tabasqueña para el mantenimiento de vehículos de la Secretaría de Servicios Públicos, encabezada por Julieta Martín. Dicha empresa, según informes, forma parte del mismo entramado de compañías vinculadas a López Hernández, señalado por utilizar estos mecanismos para lavar dinero y financiar operaciones ligadas a “La Barredora”.

 

De acuerdo a la información que se ha difundido en medios, la investigación indica que este convenio no fue producto de un concurso abierto, sino una adjudicación directa, realizada bajo la justificación de “urgencia operativa”. Sin embargo, los antecedentes de la empresa beneficiada y su relación con presuntos prestanombres del exgobernador de Tabasco —como los hermanos Fernando y Carlos Padilla, de Grupo Cosei— refuerzan la sospecha de un acuerdo pactado desde las sombras.

 

El rastro del dinero apunta a Tabasco y regresa a Playa del Carmen, donde los fondos públicos estarían nutriendo la red de corrupción y poder que Adán Augusto habría extendido por varios estados del sureste. La alcaldesa Mercado, ahora señalada por favorecer a operadores ligados presuntamente al crimen organizado, enfrenta el riesgo de quedar marcada como parte de un esquema que mezcla política, dinero y delincuencia bajo el manto de la impunidad.