•Hay varios heridos y quemados. Se dice que los criminales habrían entrado con la ayuda de policías estatales corruptos y al servicio de la organización criminal, para adueñarse de la plaza que era del Jalisco Nueva Generación (CJNG). El pleito por el control del territorio es un cáncer que sigue carcomiendo a la sociedad, bajo la anuencia del gobierno de la «nueva era».
Por Isaac Mendiola / SFAS. Villaflores, Chiapas, 27 de diciembre de 2025.- Siguen los actos terroristas en esta región. A pesar de que las autoridades gubernamentales saben quiénes son los líderes criminales, no son detenidos. En el peor de los casos, los mismos cuerpos policíacos de la Secretaría del Pueblo —encabezada por Oscar Aparicio Avendaño— y de la Fiscalía están coludidos con ellos.
La noche de ayer, el centro de esta localidad vivió momentos de terror: un escuadrón armado entró a la cabecera municipal, roció a balazos un bar denominado «Cábala», levantó al dueño conocido como «Tamayo» y quemó el inmueble con gente adentro. Se habla de varios heridos y quemados.
Trascendió que el hombre que levantaron pertenece a la organización del «cuatro letras» y que en el lugar se vendía droga. Es decir, la «contra» entró a apoderarse de la plaza que estaba en manos del CJNG y de la «chapiza», quienes hicieron alianza últimamente.
Se ha investigado que la gente del «Güero Pulseras» (Jesús Esteban Machado Meza) son quienes entraron a sangre y fuego con ayuda de policías estatales corruptos y al servicio del crimen. Esta plaza estaba en manos del Cártel Chiapas-Guatemala y el CJNG, quienes formaron una coalición.
Se avecinan más actos beligerantes en este estado por la lucha por el control del territorio, bajo la complacencia de los cuerpos policíacos gubernamentales que se hacen «ojo de hormiga». Este gobierno demagogo habla en sus discursos de un «ataque frontal al crimen», pero por un lado se somete y por otro protege a los grupos con los que hace alianzas para recuperar terrenos y expulsar a la «contra».

