•Disparaban hacia arriba y la madre naturaleza enfurecida les contestó y les quitó lo desalmado, cremándolos en el instante.
Por Agencias SFAS/ Bogotá; Colombia, 17 de febrero del 2026.
¿Justicia divina o castigo ejemplar? Los quemó el rayo cuando se encontraban arriba de un árbol seco disparando hacia el cielo. Probaban sus metralletas los dos sujetos que pertenecen a la guerrilla de este país.
De repente, un estruendo se escuchó en el cielo advirtiendo: «A mí se me respeta». Seguidamente, una fulminante luz enceguecedora iluminó la selva y el rayo cayó sobre ellos, partiendo el árbol seco. Antes de eso, los individuos ya habían quedado carbonizados.
Algo extraño e inesperado, pero la madre naturaleza siempre actúa en el momento justo y no se equivoca. Trágico y terrible fin para los guerrilleros colombianos.



