•Por andar de fanfarrón y protagonista al estilo «Rambo», fue y sobrevoló con el helicóptero de la Secretaría por encima de humildes viviendas y levantó los techos de las casas; todo le sale mal al hampón líder de los «Pakales». Es el mismo que protege al delegado de tránsito de Reforma, Víctor Abarca, primo del fiscal Jorge Luis Llaven Abarca.
Por Isaac Mendiola SFAS/ Tapachula; Chiapas, 23 de marzo del 2026.- Los hechos ocurridos en el ejido Ignacio Zaragoza ponen al descubierto la barbarie, irresponsabilidad, abuso de autoridad y prepotencia del Secretario de Seguridad del Pueblo de este estado, Óscar Aparicio Avendaño; sí, es el mismo que ha venido de escándalos en escándalos, primero en los asuntos de protección a grupos criminales con los famosos «Pakales», además de las narconóminas. Lo último, llegar y sobrevolar con su helicóptero Black Hawk en una zona de marginación y pobreza donde sus humildes habitantes viven en casas de cartón y láminas; pues aquí, el «Rambo chiapaneco» llegó sobrevolando la zona y desbarató varias viviendas, dejando a la intemperie a los lugareños.
¿Qué creen? Con toda la ironía del mundo dijo que les mandaría a pagar sus láminas; esto es lo que deja mantener en el cargo a funcionarios populistas, de aparador, hasta narcisistas que lo único que les interesa es aparecer en las fotos para aparentar que trabajan. Así es este señor, dijeron muchos tapachultecos enojados: ¿Aparicio no piensa o de cuál fumó? Eso no se hace, dijeron otros habitantes que recogían sus ya de por sí desgastadas láminas de sus viviendas.
PROTEGE A LOS PAKALES Y DELEGADOS DE TRÁNSITO DE CHIAPAS, SON LOS QUE PASAN LA CHAROLA
Los escándalos de el Secretario del Pueblo que trae a la noble Secretaría son muchos. Hace poco, uno de sus protegidos incondicionales, delegado de tránsito de Reforma, Víctor Abarca, quien por cierto se jacta de ser primo hermano del fiscal del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, fue evidenciado por su corrupción galopante en la zona norte e invadir otros límites que no son de su jurisdicción, con el propósito de pasar la charola entre automovilistas, empresas y compañías que llegan a invertir a Chiapas. Pues no pasó nada; el corrupto ahí sigue despachando y cometiendo atropellos al amparo de la ley y con la protección del Rambo, Óscar Aparicio Avendaño.


