•Milicianos iraníes fueron pulverizados desde el aire; Washington destruye su propio equipo militar y moviliza tropas para una posible guerra en Medio Oriente
Por Agencias SFAS / Medio Oriente.–El mundo vuelve a colocarse al filo de la guerra. En una operación relámpago, violenta y sin concesiones, fuerzas especiales de Estados Unidos irrumpieron en territorio iraní para rescatar a sus soldados, desatando un infierno aéreo que dejó a milicianos iraníes literalmente reventados bajo el poder de fuego estadounidense.
Helicópteros de combate Apache abrieron paso en medio del caos, cubriendo la extracción con ráfagas letales que arrasaron a quienes intentaron capturar a los militares estadounidenses. No hubo negociación, no hubo advertencia: solo fuego, precisión y destrucción.
Las aeronaves estadounidense caídas en suelo iraní fueron reducidas a escombros por las propias fuerzas de Washington, en una maniobra calculada para impedir que su tecnología militar cayera en manos enemigas.
Una señal clara de que el Pentágono está dispuesto a todo.
Pero lo más grave vino después.
El presidente Donald Trump lanzó un ultimátum que retumba en todo el planeta, endureciendo su postura y advirtiendo que cualquier agresión será respondida con fuerza devastadora.
Mientras tanto, miles de soldados estadounidenses ya se desplazan hacia puntos estratégicos del Medio Oriente, en lo que podría ser el preludio de una escalada militar sin precedentes recientes.
La tensión crece, los movimientos se aceleran y el margen de error se reduce. Lo ocurrido en Irán no es un hecho aislado: es una advertencia… y el posible inicio de un conflicto de proporciones mayores.

