EL “CAÍN” CHIAPANECO: MATÓ A SU PROPIO HERMANO DE UN ESCOPETAZO EN LA MONTAÑA

Semana Santa se tiñe de sangre: lo que era una jornada de caza terminó en tragedia familiar

Por Isaac Mendiola / SFAS
Parral, Chiapas; 06 de abril de 2026.—La montaña fue testigo de un hecho brutal: un hermano terminó con la vida del otro de un disparo en el rostro, en plena Semana Santa.

Hugo Alberto y Gilberto Cruz salieron juntos como tantas otras veces, armados y listos para cazar. Era su rutina, su forma de ganarse el sustento. Nadie imaginaba que ese recorrido sería el último que harían juntos.

De acuerdo con la versión oficial, todo cambió en segundos. Hugo manipulaba una escopeta hechiza cuando, presuntamente, el arma se accionó de forma accidental. El disparo fue directo y letal: impactó en el rostro de Gilberto, quien cayó fulminado sobre la tierra húmeda del monte.

No hubo oportunidad de auxilio. No hubo despedida.

Tras el hecho, Hugo descendió de la montaña y dio aviso a las autoridades. Elementos policiacos y peritos acudieron al sitio, confirmando que el arma utilizada era de fabricación casera, un factor que ahora forma parte clave en la investigación.

¿ACCIDENTE… O ALGO MÁS?

Aunque el sobreviviente asegura que todo fue un accidente, serán las autoridades quienes determinen la verdad. La línea entre la imprudencia y la responsabilidad penal es delgada, y el caso ya genera dudas entre pobladores.

Lo cierto es que una familia quedó destrozada. Lo que comenzó como una jornada de trabajo terminó en muerte, silencio y luto.

En esta Semana Santa, no hubo redención… solo tragedia.