BALACERA EN CASA DE RUBÉN ROCHA MOYA

¿Pensaron que estaba ahí y el atentado fue para aniquilarlo? ¿Lo quieren muerto para que no hable? ¿O es una cortina de humo para desviar la atención de la guerra interna que consume Sinaloa?

Por Isaac Mendiola SFAS/ Culiacán; Sinaloa, 09 de mayo del 2026.—

La narcoguerra volvió a sacudir Culiacán. Un escuadrón armado irrumpió en la exclusiva colonia Las Quintas y abrió fuego de manera brutal contra una de las viviendas vinculadas al exgobernador Rubén Rocha Moya, personaje señalado en investigaciones ventiladas en cortes de Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico.

La balacera desató pánico entre vecinos, mientras decenas de detonaciones estremecían la zona. Versiones extraoficiales señalan que los agresores habrían llegado con la intención de ejecutar un mensaje directo y sangriento contra el exmandatario sinaloense, aunque hasta el momento no se ha confirmado si Rocha Moya se encontraba en el inmueble.

El atentado ha levantado fuertes sospechas dentro y fuera de Sinaloa. En medio del derrumbe político y criminal que vive el estado, surgen preguntas explosivas: ¿intentaron silenciarlo antes de que hable? ¿Existe una fractura interna entre grupos criminales y actores políticos? ¿O todo forma parte de una operación para desviar la atención de los expedientes que ya se cocinan en Estados Unidos?

La violencia en Sinaloa ya rebasó todos los límites. Las calles de Culiacán siguen convertidas en territorio de guerra, mientras el gobierno guarda silencio y la ciudadanía permanece atrapada entre el miedo, las balas y las sombras del narcopoder.