•Madres buscadoras humillan y revientan acto de la alcaldesa Blanca Chiu López en Jiquipilas; el pueblo le gritó “corrupta” y “vendida” mientras la violencia devora al estado
•Operativo federal en Tapachula terminó exhibiendo la cloaca interna: alguien dio el pitazo a “La Mayiza” del CDS y los objetivos escaparon; el soplón estaría dentro de las corporaciones chiapanecas y ya tendría nombre y apellido
•Óscar Aparicio Avendaño, el “Rambo” impulsado por Adán Augusto López el de la «Barredora», bajo la lupa de agencias estadounidenses por presuntos vínculos, omisiones y filtraciones al crimen organizado
Por Isaac Mendiola SFAS/ Tuxtla Gutiérrez; Chiapas, 11 de mayo del 2026.—
Chiapas se cae a pedazos. La tierra de la llamada “Nueva Era” hoy es un territorio tomado por el terror, las desapariciones, las balaceras y la narcopolítica, mientras las autoridades siguen vendiendo discursos huecos que ya nadie cree.
En Jiquipilas, el dolor de unas madres buscadoras hizo estallar un acto oficial del Día de las Madres encabezado por la alcaldesa Blanca Chiu López, quien terminó arrinconada, humillada y obligada a suspender el evento ante la furia de mujeres que buscan a cuatro pescadores desaparecidos.
Las madres le gritaron en la cara lo que muchos callan por miedo:
“¡Hipócrita!”, “¡Corrupta!”, “¡Vendida!”
La presidenta municipal intentó refugiarse en un discurso barato asegurando que “la seguridad de las asistentes era lo más importante”, pero la frase terminó incendiando aún más el ambiente.
“¿Y la seguridad de nuestros hijos dónde quedó?”, le reclamaron las mujeres entre lágrimas, rabia e impotencia.
La escena fue brutal: una autoridad rebasada, sin respuestas, sin control y exhibida por un pueblo cansado de vivir entre desaparecidos, narcos y funerales.
Los pescadores desaparecieron hace días tras salir a trabajar y nunca regresaron. Desde entonces, sus familias sólo han recibido silencio, indiferencia y promesas vacías.
CHIAPAS: TIERRA DE CÁRTELES, FOSAS Y PLOMO
Habitantes denuncian que Jiquipilas y otras regiones del estado se encuentran atrapadas en una guerra infernal entre grupos criminales que pelean cada metro de territorio dejando cadáveres, familias rotas y pueblos aterrados.
Por un lado opera la estructura ligada a “La Mayiza” del CDS, encabezada por Esteban Machado, alias “El Güero Pulseras”, quien habría retomado zonas antes controladas por Juan Valdovinos, “El Señor de los Caballos”.
Precisamente Juan Valdovinos encabeza el llamado Cártel Chiapas-Guatemala, organización criminal con presuntos vínculos y alianzas operativas con el CJNG, grupo que mantiene una batalla salvaje por rutas de droga, tráfico humano, armas y extorsión en la frontera sur.
En medio quedan los ciudadanos, convertidos prácticamente en daño colateral.
Levantones, ejecuciones, desapariciones forzadas, secuestros, feminicidios, cobro de piso y tráfico de personas ya forman parte del paisaje cotidiano de Chiapas.
La violencia que comenzó a desbordarse desde el gobierno de Rutilio Escandón —hoy cómodamente refugiado como cónsul en Miami— no sólo no fue detenida por la actual administración, sino que explotó todavía más.
Y mientras el estado se hunde, el grupo conocido como “Los Pakales”, ligado a Óscar Aparicio Avendaño, sigue siendo señalado por presuntas omisiones, filtraciones y supuesta protección a grupos criminales.
EL PITAZO QUE EXHIBIÓ LA PODREDUMBRE
El reciente operativo de fuerzas especiales federales en Tapachula terminó dejando al descubierto algo todavía más grave: el crimen organizado no sólo está armado… también está infiltrado.
Fuentes cercanas a las investigaciones revelan que una mano poderosa filtró información clave a operadores de “La Mayiza”, permitiendo que escaparan minutos antes de los cateos.
También fue cateado un rancho presuntamente ligado al “Güero Pulseras”, pero el objetivo volvió a burlar a las autoridades.
Demasiada coincidencia.
La sospecha ya no apunta únicamente a los criminales, sino a funcionarios y mandos policiacos que estarían trabajando para ellos desde dentro.
Versiones extraoficiales señalan que las fuerzas federales habrían permitido que corporaciones locales conocieran detalles del operativo precisamente para detectar quién entregaría el pitazo.
Y el anzuelo habría funcionado.
A estas horas, agencias federales y estadounidenses ya tendrían identificados a varios presuntos soplones incrustados en las estructuras de seguridad chiapanecas.
BALACERA EN RINCÓN CHAMULA; EL INFIERNO NO SE DETIENE
Como si la tragedia no bastara, el Día de las Madres terminó nuevamente bañado en sangre.
En Rincón Chamula se registró otra violenta balacera entre células criminales, dejando muertos y heridos.
Las ráfagas de alto poder, el miedo y la impunidad se han vuelto parte de la vida diaria en regiones donde el gobierno perdió el control y donde manda el narco, el plomo y el terror.

