- El exministro en retiro Cossío asegura que lo que pretende el gobierno mexicano es ganar tiempo en el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, ligado a Los Chapitos
- Claudia Sheinbaum dijo que no se puede obedecer a un injerencismo internacional
Por Agencias SFAS/Ciudad de México.- La sombra de las investigaciones por nexos con el crimen organizado continúa persiguiendo al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de que autoridades estadounidenses mantienen bajo escrutinio a integrantes de su círculo político. El caso ha tomado mayor relevancia por los señalamientos que alcanzan a colaboradores de alto nivel, incluido el senador Enrique Inzunza Cázarez, así como por la entrega voluntaria ante la justicia estadounidense de exfuncionarios vinculados a la administración sinaloense, lo que refuerza las investigaciones de certeza en las investigaciones de la justicia gringa.
En medio de la controversia, la Fiscalía General de la República informó al gobierno de Estados Unidos que no existen pruebas suficientes para sustentar una solicitud de detención con fines de extradición contra Rocha Moya. La respuesta fue enviada por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores, aunque la dependencia federal mantiene abiertas las investigaciones para determinar si existen elementos que permitan proceder conforme a la legislación mexicana.
▶RESPONDE COSSÍO
El ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, José Ramón Cossío, afirmó que las solicitudes realizadas por Estados Unidos están contempladas en los tratados de cooperación y extradición suscritos entre ambos países. Sin embargo, consideró que la reacción del gobierno mexicano frente a los señalamientos resulta débil y deja más interrogantes que respuestas sobre el fondo del asunto.
Para el exintegrante del máximo tribunal del país, la estrategia seguida por las autoridades parece orientada a ganar tiempo mientras se define la situación jurídica de los involucrados. Además, advirtió que el caso adquiere una dimensión especial debido a que los señalamientos no sólo involucran presuntos vínculos con organizaciones criminales, sino también posibles implicaciones políticas y electorales.
▶RESPONDE LA PRESIDENTA
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la actuación de las instituciones mexicanas y sostuvo que el país no puede actuar por presiones externas ni obedecer a un injerencismo internacional. La mandataria reiteró que cualquier acción deberá sustentarse en pruebas y en el marco legal mexicano, al tiempo que insistió en que las investigaciones continúan su curso para esclarecer los hechos.

