•Los mandaron al matadero
•Fue en una zona indígena azotada por la violencia del narcoterrorismo
•El gobernador Alfredo Bedolla guarda silencio sobre la masacre en su estado; Donald Trump advierte que los detendrá vía terrestre.
Por Isaac Mendiola SFAS/ Morelia, Michoacán, 10 de junio del 2026.—
Una sangrienta emboscada contra elementos de la Guardia Civil dejó un saldo preliminar de cinco policías muertos y cinco más heridos en la región Purépecha de Michoacán, una zona donde grupos armados mantienen una feroz disputa por el control territorial.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la carretera Zacapu-Nahuatzen, donde las patrullas fueron sorprendidas por un intenso ataque de hombres fuertemente armados que, según los primeros reportes, abrieron fuego desde distintos puntos, desatando un verdadero infierno de balas sobre los uniformados.
A través de las frecuencias de radio quedó registrada la desesperación de los agentes que quedaron atrapados bajo el fuego enemigo.
«K8, K8, necesitamos refuerzos, hemos sido emboscados, tenemos heridos y bajas», se escucha decir a una mujer policía mientras de fondo rugen las detonaciones de armas de alto poder.
La agresión fue tan violenta que varias unidades oficiales terminaron perforadas por decenas de impactos. Sobre el asfalto quedaron cuerpos, equipo táctico y patrullas convertidas en auténticas coladeras de metal.
De acuerdo con reportes preliminares, los agresores habrían utilizado armamento de grueso calibre, superando en poder de fuego a los elementos que patrullaban la zona. El ataque volvió a exhibir la capacidad operativa de las organizaciones criminales que mantienen bajo constante presión a diversas regiones de Michoacán.
Mientras familiares y compañeros lloran la muerte de los agentes caídos, el hecho ha generado indignación entre sectores de la corporación policiaca, donde se cuestionan las condiciones bajo las cuales se realizan los operativos en territorios considerados de alto riesgo.
La emboscada representa uno de los golpes más severos contra las fuerzas de seguridad en las últimas semanas y vuelve a colocar a Michoacán en el centro de la violencia que desde hace años azota al estado.
Hasta el cierre de esta edición continuaban los operativos de búsqueda para localizar a los responsables de la masacre que enluta a las corporaciones de seguridad de la entidad. :::


