• El hombre denunció horas de espera y falta de atención en el recién inaugurado Hospital General “Dr. Agustín O’Horán”, una obra presentada como insignia del nuevo sistema público de salud
Por Agencias SFAS/MÉRIDA, YUC.— Lo que debía ser atención médica oportuna terminó en una escena que ha causado indignación. Gabriel Castillo, quien sufrió un accidente durante la madrugada, decidió abandonar por su propio pie el nuevo Hospital General “Dr. Agustín O’Horán”, luego de asegurar que pasó horas esperando sin recibir los estudios, medicamentos ni la atención que requería.
Con un brazo inmovilizado, vestido únicamente con una bata hospitalaria y todavía conectado al suero, el paciente salió del nosocomio buscando la manera de regresar a su domicilio para posteriormente acudir a otro centro médico. “No me atienden, no me pusieron nada, solo este suero”, expresó.
El caso golpea la imagen del nuevo Hospital O’Horán, ubicado en Mérida, inaugurado el pasado mes de mayo. El complejo forma parte de IMSS-Bienestar y fue presentado por el Gobierno Federal como una de las grandes apuestas para fortalecer la atención médica pública en el sureste mexicano.
La situación contrasta con las promesas oficiales de consolidar un sistema público de salud gratuito, eficiente y con medicamentos suficientes, casi como el de Dinamarca.
De acuerdo con el testimonio difundido, al hombre únicamente le inmovilizaron el brazo, pero aseguró que no le habían realizado los estudios necesarios para conocer la gravedad de sus lesiones ni suministrado medicamentos para el dolor. Incluso afirmó que otros pacientes se encontraban inconformes por las demoras en la atención.
El episodio vuelve a poner bajo cuestionamiento la operación de los servicios públicos de salud: mientras se presume nueva infraestructura y millonarias inversiones, la imagen de un paciente saliendo de un hospital recién inaugurado con el suero todavía conectado exhibe el contraste entre el discurso oficial y las deficiencias denunciadas por quienes acuden en busca de atención médica.

