- Tras años de dolor, operaciones y gastos, Arcelia Galván y sus tres hijas siguen esperando la reparación económica que aseguran fue comprometida después de la tragedia que terminó con la vida de Noé González Méndez, por una irresponsabilidad del gobierno municipal de Playa del Carmen
Por Agencias SFAS/Playa del Carmen, QRoo. – Estefanía Mercado enfrenta un reclamo que ya no puede esconderse bajo el silencio: Arcelia Galván, viuda de Noé González Méndez, acusa al Ayuntamiento de incumplir con la reparación económica que fue “instruida” por la gobernadora Mara Lezama. A seis meses de la muerte de Noé, su esposa y sus tres hijas continúan esperando justicia y el cumplimiento de lo que les fue prometido.
Noé no murió de un día para otro: fue víctima de una tragedia que cambió para siempre la vida de su familia. En 2023, una pantalla instalada por el Ayuntamiento de Playa del Carmen cayó sobre él y le provocó graves lesiones. Vinieron operaciones, tratamientos y años de gastos para intentar salvarlo. Noé nunca logró recuperarse y finalmente murió, dejando a su esposa y a sus tres hijas frente a una pérdida irreparable.
Ahora, la pregunta que el gobierno de Estefanía Mercado debe responder es directa: ¿por qué no se ha pagado la reparación y dónde está el recurso destinado a la familia? El caso adquiere mayor relevancia ante los cuestionamientos sobre el manejo financiero municipal y los señalamientos relacionados con el ex tesorero Javier Regalado. La administración está obligada a transparentar el expediente y aclarar si existe alguna razón que explique el incumplimiento.
Arcelia y sus tres hijas no están pidiendo un favor. Están exigiendo justicia por un hombre que quedó gravemente lesionado en un accidente provocado por una falla atribuida al gobierno municipal y que, después de años de sufrimiento, terminó perdiendo la vida. Estefanía Mercado tiene la palabra: explicar qué ocurrió con la indemnización, dónde están los recursos y cuándo cumplirá con la familia de Noé. Porque el silencio de la autoridad no borra una deuda ni devuelve una vida.

