- Las investigaciones en Estados Unidos lo involucran con “Los Chapitos”, el levantón al Mayo y la muerte de Melesio Cuén
- En tanto, Fausto Corrales Rodríguez, quien fuera chófer y asistente de Melesio, hoy llevó su audiencia a puertas cerradas; es el único testigo que dijo que a su jefe no lo mataron en la gasolinera, como señaló el gobernador
Por Agencias SFAS/Sinaloa.- Rubén Rocha Moya regresó este viernes a la gubernatura de Sinaloa, luego de permanecer 112 días separado del cargo, en medio de una fuerte controversia por señalamientos que lo relacionan con una estructura de protección a Los Chapitos. El mandatario morenista retomó sus funciones y aseguró que las investigaciones realizadas en México no encontraron elementos para responsabilizarlo de algún delito.
El regreso ocurre mientras en Estados Unidos pesan acusaciones contra Rocha Moya y otros funcionarios y exfuncionarios sinaloenses por vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. Los señalamientos forman parte de una investigación estadounidense sobre una supuesta red de corrupción y protección política al crimen organizado.
A este escenario se suma el caso del secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada y el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, ocurridos el 25 de julio de 2024 y que, de acuerdo con la investigación federal, estuvieron relacionados. La versión inicial sobre el homicidio de Cuén sostenía que había sido atacado en una gasolinera durante un supuesto intento de robo, relato que posteriormente fue cuestionado por la Fiscalía General de la República.
La investigación federal estableció que Cuén fue asesinado en la finca Huertos del Pedregal, en Culiacán, el mismo lugar donde, según la FGR, fue privado de la libertad “El Mayo” Zambada por Joaquín Guzmán López. Este giro en la investigación modificó sustancialmente la narrativa sobre lo ocurrido aquel día y colocó bajo mayor escrutinio a funcionarios y personas cercanas al entorno político de Sinaloa.
En este contexto, Fausto Corrales Rodríguez, quien era chofer y asistente de Cuén, se convirtió en una pieza relevante del caso. Corrales sostuvo una versión distinta a la de la gasolinera y recientemente enfrentó una audiencia a puerta cerrada, luego de ser detenido por autoridades federales. Su testimonio es considerado de interés para esclarecer las circunstancias en que Cuén fue asesinado y los hechos relacionados con el traslado de “El Mayo” a Estados Unidos.
El retorno de Rocha Moya a la gubernatura se produce así en uno de los momentos más delicados de su administración, con las investigaciones sobre Cuén y Zambada todavía generando interrogantes y con señalamientos provenientes de Estados Unidos.

