- Mientras, algunos senadores buscan otras posiciones, sin dejar de “mamar” del presupuesto del Senado
- El exsecretario de Gobernación le sigue jugando las contras a la mandamás del país, al meterle zancadillas a los suyos en la Cámara Alta
Por Pedro Pablo Jaramillo/ SFAS/Ciudad de México.- Los morenistas volvieron a exhibir las entrañas de la disputa por el poder, luego de que una conversación privada mostrada durante una sesión del Senado revelara cómo algunos legisladores negocian posiciones, anticipan candidaturas y utilizan los cargos públicos como piezas de su estrategia política.
El episodio vuelve a colocar en el centro de la polémica al exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, uno de los hombres más cuestionados del grupo guinda por la crisis de inseguridad que enfrenta Tabasco y por los señalamientos surgidos en torno a personajes de su anterior gobierno, así como el huachicol fiscal.
En el intercambio, el senador hidalguense Cuauhtémoc Ochoa Fernández se dirige a Adán Augusto como “Jefe” para pedirle autorización de buscar la presidencia de la Comisión de Bienestar del Senado, posición que quedó disponible tras la salida de Andrea Chávez. Ochoa plantea que la legisladora chihuahuense ya estaría encaminada hacia la gubernatura de su estado y que ocupar la comisión le permitiría fortalecer su presencia política en Hidalgo.
Pero el asunto va más allá de una simple aspiración legislativa. De acuerdo con la conversación difundida, Ochoa pretendía utilizar esa posición para tener mayor contacto con las estructuras de Bienestar y, al mismo tiempo, “contrarrestar” políticamente al gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca, también emanado de Morena. La escena deja al descubierto las pugnas internas de un partido que públicamente presume unidad, mientras en privado sus grupos y personajes parecen disputar espacios de poder.
En el mismo diálogo aparece el nombre de la senadora Simey Olvera, a quien Ochoa pregunta si la posición ya estaba destinada. La respuesta atribuida a Adán Augusto fue tajante: “Simey ya me perdió”, seguida de referencias a que Ochoa debía “jugar políticamente” y pedir consejo a su “nuevo mejor amigo”. Así, mientras algunos senadores buscan nuevos cargos sin desprenderse de los privilegios y recursos que ya reciben desde la Cámara Alta, quedan expuestas las fracturas, rencores y negociaciones que se cocinan dentro del oficialismo.
El protagonismo de Adán Augusto en estas disputas nacionales resulta especialmente polémico. Mientras el exgobernador mantiene influencia en las altas esferas de Morena y participa en las batallas por el control político, su administración sigue siendo objeto de severos cuestionamientos por la crisis de inseguridad que posteriormente estalló en la entidad. Para Tabasco carga con una “herencia maldita” que dejó crecer la viol3ncia, al crear desde las entrañas de Seguridad Pública la organización cr!m!nal La Barredora y que hoy mantiene al estado entre los más golpeados por la delincuencia.

