- El morenista quedaría entre los encargados de revisar perfiles que pudieran sostener vínculos con el crimen organizado, pese a los señalamientos que lo rodean en investigaciones sobre el huachicol fiscal
Ciudad de México.- La decisión de Morena de colocar a Adán Augusto López Hernández entre quienes participarán en el filtro de aspirantes rumbo a 2027 desató cuestionamientos por la contradicción que representa. El partido pretende impedir que personas vinculadas con el crimen organizado lleguen a sus candidaturas, mientras uno de sus principales operadores políticos carga con el cuestionado episodio de La Barredora en Tabasco y el huachicol fiscal.
El punto más incómodo tiene nombre y apellido: Hernán Bermúdez Requena, quien fue secretario de Seguridad durante el gobierno de Adán Augusto en Tabasco y posteriormente fue señalado por autoridades como líder de La Barredora. Investigaciones de la Fiscalía especializada sostienen que, desde su llegada al cargo, habría comenzado a construir una estructura criminal que incluía actividades como robo de combustible, extorsión, secuestro y tráfico de drogas. Algo que el hoy senador nunca vio o más que nada, se hizo cómplice.
La relación política tampoco es menor. Bermúdez fue designado secretario de Seguridad en diciembre de 2019, durante la administración de Adán Augusto, y permaneció en el cargo hasta enero de 2024, ya durante el gobierno de Carlos Manuel Merino. El propio expediente periodístico y judicial sobre el caso ha colocado bajo escrutinio la operación de La Barredora dentro de las instituciones de seguridad de Tabasco.
A este episodio se suman señalamientos recientes relacionados con el llamado huachicol fiscal. En septiembre de 2026, la defensa del excontralmirante Fernando Farías Laguna afirmó que el nombre de Adán Augusto aparece en la carpeta de investigación.
Así, la pregunta política resulta inevitable: ¿quién revisará a quienes van a revisar a los candidatos de Morena? El partido presume nuevos candados para impedir la infiltración criminal en sus candidaturas, pero la inclusión de Adán Augusto en ese proceso vuelve a poner sobre la mesa los cuestionamientos que arrastra desde Tabasco. La paradoja, por sí misma, amenaza con convertirse en uno de los mayores puntos de controversia del proceso interno rumbo a 2027.

