El alcalde Torres Llanes, hunde a Chetumal

  • Mantiene a la capital del estado en el total abandono

 

Por Agencias SFAS/CHETUMAL, QROO.- Escudado en el socorrido pretexto de que “no hay dinero” y que prácticamente siempre tiene que andar fuera de la capital para conseguirlo, el primer edil de Othón P. Blanco, Luis Torres Llanes, sigue con el pendiente de cumplir sus ofrecimientos de campaña, sobre todo en el renglón de servicios públicos.

La principal prueba de ello son las calles llenas de “baches” que se han convertido en un verdadero dolor de cabeza para automovilistas, ciclistas y transeúntes que a diario arriesgan su vida, ni qué decir del problema que representan durante las lluvias, que ocultan los hoyancos con las inundaciones.

Renglón aparte merece la creciente falta de seguridad en viviendas y negocios, donde los robos y asaltos están a la orden del día, y la policía brilla por su ausencia, pese a que constantemente se anuncia la contratación de más agentes o la adquisición de armas y patrullas. Puro cuento.

Sin embargo, el principal problema de imagen siguen siendo las calles de la capital del Estado, donde, transitar, al igual que en cualquier comunidad de Othón P. Blanco, constituye una verdadera odisea, pese a las promesas de Torres Llanes, quien, en algunos casos, sólo ha cumplido a medias “por falta de dinero”.

Como siempre se ha denunciado por este medio, desde el inicio de su mini-trienio, el alcalde sólo se ha dedicado a tomarse la foto en eventos populares, irrelevantes para Chetumal o el municipio, donde acude a fiestas de amigos, tomas de protestas, eventos sin carácter, ni siquiera políticos.

Pero además, basta con checar su agenda, donde generalmente el 90 por ciento de sus eventos son de carácter privado, ya que anda por su domicilio de la avenida Maxuxac supervisando la conclusión de su pequeña mansión, o bien echándose unas cervezas en la Ciudad de México.

Ante este panorama, de las 11 presidencias donde se vislumbran campañas de reelección de la mayoría de los alcaldes en funciones, no se ve, en definitiva, cómo volver a ocupar la silla, algo similar al caso de Perla Tun Pech en Cozumel.

Del ex priísta y hoy “hibrido” PAN y PRD, no se ve cómo ni con qué pudiera volver a solicitar el voto popular para reelegirse, aunque no faltan optimistas, amigos suyos, ilusos concretamente, que aseguran que irá por la diputación federal por el Distrito II, lo que se antoja tarea muy complicada porque ni el PAN ni el PRD le ven valor ni menos le apoyarían.

Sobra señalar que el mal desempeño de Torres Llanes facilita en mucho el camino a quienes aspiran a convertirse en sucesores suyos, inclusive sus propios correligionarios, por ejemplo la diputada panistas Mayuli Martínez Simón, a quien la apatía y falta de obras y acciones del Ayuntamiento capitalino en mucho le ayudan en su aspiración.

En tanto, priístas como los indeseables Pedro Flota Alcocer, Alondra Herrera Pavón  y Jesús Rodríguez Herrera podrían recuperar la capital del Estado para el tricolor gracias al nulo trabajo y la gran decepción para los chetumaleños.

La gran mentira que vendió como “cambio” Torres Llanes también le abrirían el paso por la vía independiente a políticos ciudadanos como Sergio Terrazas Montes, con lo que, irónicamente, el propio munícipe se ha venido convirtiendo en el aliado más importante de los demás aspirantes de Othón P. Blanco.

Y con justa razón, opinaría la gente, ya que, lejos de preocuparse por crear fuentes de empleo, el Ayuntamiento ataca y persigue a ciudadanos cuyo único delito es tratar de ganarse la vida honestamente, como recién ocurrió, cuando la Policía Municipal Preventiva golpeó a un “tragahumo” que se ganaba unas monedas en las avenidas Constituyentes e Insurgentes.

La magra labor de la Secretaría del Ayuntamiento, que encabeza Roger Peraza Tamayo, en nada ayuda a la supuesta tarea de Torres Llanes, quien, al igual que en el caso de los servicios públicos y la seguridad pública, prometió nuevos empleos y respetar ideologías y cualquier forma honesta de ganarse la vida.

Hoy vemos que sólo fueron promesas, ya que desde hace más de varios meses,  la Policía Municipal persigue a “tragahumo”, limpia-parabrisas, franeleros y limosneros de semáforos, a los que agreden peor que si fueran rateros o narcotraficantes.

Po si fuera poco, los pleitos internos y nombramientos sospechosos de funcionarios están a la orden del día, tal y como, por ejemplo, denunció la ex priista disfrazada de panista y dos veces regidora, Elvia Contreras Casteleyro, quien destapó otra cloaca en el Ayuntamiento al señalar que Raúl Triay,  secretario particular de Peraza Tamayo, también cobra en el Programa de Empleo Temporal y exhibió un documento con firmado por aquél.

Triay es una especie de coordinador general de los aproximadamente 11 asistentes del staff personal de Peraza Tamayo, encargados de NO resolver los problemas de la sociedad, pues hacen esperar a la gente hasta de 4 horas al acudir a esas oficinas, y hasta semanas para dar respuesta a peticiones.

Asimismo, se integró a esa oficina Cinthia Galarza Meléndez, destituida como titular de Gestión Social por Ángel Hernández Marín, secretario particular de Torres Llanes, para imponer a  Araceli Ríos Navarro.

En tanto, Cinthia Galarza fue designada como su subordinada, pero éste prefirió incorporarse al equipo de Roger Peraza Tamayo, por cierto también en campaña electoral, para conseguir la nominación a la presidencia municipal o, “por lo menos”, a una diputación local.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *