Por Agencias SFAS/Villahermosa, Tabasco.- Amigos y compañeros del periodista Juan Carlos Huertas Gutiérrez, abatido a tiros en días pasados en el “Edén del crimen”, marcharon esta mañana por las principales calles de la ciudad de Villahermosa, exigiendo justicia y la pronta intervención de la PGR y la Fiscalía de Delitos para Periodistas, evidenciando también al pésimo y corrupto gobierno de izquierda encabezado por el mal gobernador de Arturo Núñez Jiménez.
Ya que la Fiscalía Anticorrupción y Secretaría de Seguridad Pública duermen el sueño de los justos o en el mejor de los casos, tienen las manos embarradas en el crimen organizado.
Los manifestantes que iniciaron su marcha desde el parque Tomás Garrido ubicado en Paseo Tabasco y la Avenida Ruíz Cortines, recorrieron las principales calles de la ciudad para apostarse en las puertas del Palacio de Gobierno que antes de su llegada ya permanecía cerrado.
Los marchistas denunciaron que a varios días del artero asesinato del periodista aún Las investigaciones permanecen estancadas y la autoridad judicial no ha salido a decir del avance que llevan sus indagatorias, lo que demuestra la pericia y la poca falta de oficio para investigar el asesinato de Juan Carlos Huerta que no puede quedar impune ante una sociedad que reclama justicia al gobierno de izquierda en el poder.
Cabe recordar que el periodista asesinado fue un acérrimo crítico del gobierno de izquierda en el poder, encabezado por Arturo Núñez Jiménez y, en su momento ventiló la relación de Arturo Núñez Jiménez y su gabinete con el proyecto de Andrés Manuel López Obrador alias El peje, pues todo el gabinete se dijo, está apoyando al candidato de Morena, Adán Augusto López Hernández.
La crítica fue en el sentido cómo es posible que lo que tanto criticaron los gobiernos y líderes de izquierda, corrupción, tráfico de influencias, entre otros delitos, ahora ellos mismo lo estén practicando.
Se ha podido notar de igual forma, la manipulación, control, y el manejo que ha tenido el gobierno perredista en turno, para acallar algunos medios de comunicación y que no sigan ventilando la noticia del asesinato del periodista Juan Carlos Huerta, que tiñó de sangre o través al “Edén del crimen”.


