+Además, el gobierno de Morelos lo demandó ante la PGR por desvío millonario de recursos federales
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO
Chetumal, QRoo.- Denunciado por el gobierno de Morelos ante la PGR por el desvío de 27 millones de pesos del programa federal Fortaseg, por lo que se pretende inhabilitarlo para ocupar cargos públicos, el secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo, el tijuanense Jesús Alberto Capella Ibarra, también ha sido involucrado con el Cartel de “Los Rojos”.
Convertido desde el 26 de septiembre último como el funcionario más controvertido, tan sólo comparable con aquel polémico secretario del ex gobernador Roberto Borge, Carlos Bibiano Villa Castillo, el funcionario se ha convertido en una “roca” en el zapato del gobierno estatal, al grado tal que paga en redes sociales una campaña para promover su imagen.
EL “RAMBO” CRIMINAL
Para ese efecto, el funcionario, quien arribó presumiendo el mote de “Rambo” por un capítulo mal relatado de su vida, se ha dado a la tarea de subir videos que promocionan sus supuestos logros cuando estuvo a cargo de la corporación de Morelos, al tiempo de atacar al gobernador de ese Estado, Cuauhtémoc Blanco.
En su paso por aquella entidad, donde también presionó al gobernador Graco Ramírez para imponer el Mando Único, Capella mintió en la supuesta entrega de certificados a los policías, por 27 millones de pesos, aunque también hizo lo propio con el número de agentes, ya que lo “infló” un 30% para justificar gastos y obtener mayor presupuesto.
Por si fuera poco, abandonó en pésimas condiciones el C-5 (Centro de Coordinación, Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo) de Morelos, donde se detectó una serie de daños ocasionados por el temblor, que nunca se repararon, por lo que sus conexiones están enredadas.
En este sentido, el anuncio de su nombramiento tomó por sorpresa a todo mundo, por sus oprobiosos, pésimos antecedentes, que se remontan a 1994, cuando su papel fue como líder social, ya que en diciembre de 2008 fue destituido como secretario de Seguridad Pública de Tijuana en medio de una ola de violencia, dos días después del hallazgo de 9 decapitados, entre ellos tres agentes.
De 47 años de edad y egresado de la Universidad Autónoma de Baja California como Licenciado en Derecho, Capella, a quien sabrá Dios quién lo habría recomendado para Quintana Roo, ha realizado un pésimo papel en sus apenas 4 meses como secretario, ya que las ejecuciones no han cesado, pese a que el año anterior su número alcanzó a más de 550.
INSEGURIDAD SIENTA SUS REALES
La inseguridad pública ha sentado sus reales principalmente en Playa del Carmen, donde recientemente se registró una balacera con saldo de 7 muertes en un bar, aunque, con todo, lo peor ocurre en Cancún, donde, con todo, Capella nombró a un incondicional suyo, Jesús Pérez Abarca, quien también causó polémica desde su arribo y fue corrido por sus propios agentes.
Tres años atrás, el 5 de septiembre de 2015, cuando Capella encabezada el mando único policial en Morelos, Pérez Abarca fungía como su jefe de policía en Cuernavaca, donde también lo corrieron sus agentes por una serie de irregularidades.
Al igual que en ese entonces, Capella rescató a su “mancuerna” , lo impuso nuevamente como director y despidió a los policías que se habían “rebelado”, a muchos de los cuales denunció ante la Fiscalía y envió a la cárcel.
Ante la serie de críticas de los medios locales, al igual que el ahora ex fiscal Miguel Ángel Pech Cen, Capella se distanció de los periodistas locales, y ordenado no proporcionar ninguna información de la Secretaría, excepto a través de él mismo, incluyendo a su propia oficina de prensa.
NO ‘CUAJA’ EL MANDO ÚNICO
Soberbio, sin embargo, Capella insiste que los delitos de alto impacto van a la baja en Cancún y que su “Mando Único” está teniendo importantes resultados en Benito Juárez, tanto que, según él, “la nota roja empieza a diluirse” y afirma que “uno que otro periodista se anda quedando sin chamba”.
Sobre la implementación del “Mando Único” que no ha podido cuajar en los 11 municipios, lanzó claras indirectas al caso de Playa del Carmen, con la muerte de siete personas en un bar de esa ciudad, gobernada por una alcaldesa que no se ha adherido al mando unificado que pretende.
También en 2017, tras concluir su periodo en Morelos, junto con el propio Pérez Abarca, Capella fue acusado por despojo, abuso de autoridad, usurpación de funciones, entre otros, por haberse apoderado de manera ilegal de dinero, computadoras e instalaciones del corralón “Grúas Bahena” de Cuernavaca.
También recriminado por el PRD de Quintana Roo por el aumento de crímenes en Cancún con su llegada, Capella, insiste en un supuesto decremento de la “nota roja” en los medios de comunicación, situación que según él, “está dejando sin chamba a uno que otro informador”.
Sin embargo, sigue complicando las cosas para Quintana Roo tras que Alfredo Griz Cruz, a través de la cuenta AQN Noticias (Antes Que Nadie) denunció que “El cartel de los Rojos llegó para quedarse en Quintana Roo”, lo que circuló por redes sociales con una serie de acusaciones, entre ellas que dicha organización le pagaba al ex fiscal Pech Cen 2.5 millones de pesos mensuales, y que conocen a Capella y a Pérez Abarca.
La columna refiere una entrevista con el narco “Alberto González” (a) “Amarillo”, lugarteniente y sicario de Humberto Leonardo Flores Campuzano “El Flaco” -a su vez lugarteniente de Santiago Mazarí Hernández “El Carrete”, líder de ese cartel-, donde aquel anunció que “los Rojos llegamos para quedarnos, y para quedarse bien”.
Para ese efecto, diría que “traen esquina” -en el argot criminal, con la venia de autoridades estatales y locales-, pues habrían invertido mucho dinero como para retirarse de la plaza sin pelear, no precisamente a balazos sino a ser más estratégicos.
Sobre Cancún, “Amarillo” explicaría que su cartel, originario de Guerrero, tiene presencia en 11 Estados y que la llegada de Capella y otros mandos en seguridad pública no les preocupa nada porque esos “vales”, son compas: “Pon mucha atención a quiénes está atacando. Ahí te darás cuenta por dónde viene la línea y la negociación, nosotros estamos a la espera nada más, con perfil bajo, pero pilas bien pilas”.
Sin mencionar a quién le pagan ahora, aseguró, sin embargo, que la cifra asciende a “como dos y medio millones y medio de pesos, repartidos en Cancún, Playa del Carmen y Puerto Morelos.
Sobre el gobernador Cuauhtémoc Blanco, señaló que desde Cuernavaca les declaró la guerra, “pero ya habremos de llegar a un acuerdo con él”, mientras que Capella y Pérez Abarca “no son mis amigos, no tratan conmigo, tratan con el jefe desde allá de Morelos, yo no los he visto personalmente, pero no tenemos problemas con ellos”.
¿Y así se pretende combatir la delincuencia y el crimen organizado en Quintana Roo? ¿Quién seguiría cobrando los 2.5 millones de pesos de “Los Rojos” para permitirles “trabajar” tranquilamente en el Estado?


