Prólogo. @AlbaniCordero:
No hay devoción más bonita y llena de ternura que la que el pueblo sencillo y humilde dedica a la Virgen María, Madre de Dios. Precisamente por ser infantil, sencilla y humilde es bonita. El Pueblo de Dios asigna a la misma y única Virgen María variados nombres, con diferentes vestidos y en distintos sitios. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, Patrona de América Latina. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. La Virgen María al ponerse en manos de Dios, exclama: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava”. El Dios todopoderoso “puso sus ojos en la humildad de su esclava”. Es decir, sólo se puede ser esclavo por amor. “Yo soy la esclava del amor, mi Señor”, diría María.
(Lucas 1, 39-48). “En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno. Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”. Entonces dijo María: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava”. Palabra del Señor. Gloría a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Hoy celebramos una de las fiestas dedicadas a María, bajo la advocación de la Virgen de Guadalupe. María la Madre de Dios, y todos los hombres. ¡Qué nombre tan bonito!… Madre de Dios y Madre nuestra. Éste es el título que más me agrada, y con éste me dirijo a ella. Y este nombre es engrandecido en el quinto misterio glorioso del Rosario, cuando decimos en plena devoción: “Quinto Misterio: La coronación de la Virgen como Reina y Madre de todo lo creado”… y de toda la Humanidad. Pero hoy la invocamos como María de Guadalupe porque es su día.
UN SÁBADO DE 1531
Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indígena llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la Ciudad de México a asistir al catecismo y a la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó una voz que lo llamaba por su nombre. Él subió a la cumbre y vio a una bella señora, cuyo vestido era brillante como el Sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: “Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los que me invoquen y en mí confíen. Ve donde el Señor Obispo y dile que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo”.
Después de muchas andanzas y solicitudes, no tan fáciles con las autoridades de la Iglesia, Juan Diego fue donde el Obispo de México Monseñor Zumárraga -creo que el nombre era José Luis- y logró convencerlo de que la Virgen, la misma Madre de Dios, se le había aparecido en el Monte del Tepeyac. Y que ella deseaba que se le construyera un templo en ese sitio… “para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los que me invoquen y en mí confíen”. Así Juan Diego logró cumplir la petición de María de Guadalupe.
Hoy es un momento propicio para que le regalemos rosas a la Virgen de Guadalupe con una de las dos formas de mostrar el amor a la Madre de Dios: el rezo del Santo Rosario. Y en este rezo, en cada avemaría, recordaremos unas de las palabras más hermosas del evangelio. Éstas fueron pronunciadas por la prima de la Virgen, cuando quedó llena del Espíritu Santo, dijo a voz en grito: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!”. La madre de Dios está bendita entre todas las mujeres; porque éstas, como María, traen el mejor fruto al mundo que es un hijo… Toda madre es bendita en el fruto de su vientre.
“ÁMENSE COMO YO LOS HE AMADO”.
En el evangelio de hoy aprendí… No dejemos de pedir a la Guadalupe, Patrona de Latinoamérica, que nos proteja y acompañe siempre. Que le diga a su Hijo Jesús que nos ilumine y envíe a su Espíritu Santo que tanto lo necesitamos. ¡María de Guadalupe, ilumina a Latinoamérica para que sea un continente libre de dictaduras y miserias! Hoy, día de nuestra patrona, hagamos una acción que contribuya a construir la democracia. La única manera de amar a María es amando a su hijo, que consiste en cumplir lo que él mandó y creer en sus promesas: “Ámense como yo los he amado”.
Pensamiento del día… La Fe nace en un hogar llamado portal de Belén, la familia, se mantiene en las calles llenas de gente y se alimenta en un santuario con la unión de todos. El templo es el encuentro del amor de Dios en los hermanos.
Tarea para la casa… Hoy, apenas despertar, invita a María de Guadalupe a comer contigo y tu familia. Y compartes con la Virgen un regalo espiritual que Dios te haya dado, lo aceptaste… y lo posees. Hoy, en honor a la Virgen, Madre de Dios y madre nuestra, reza un rosario e implora paz y justicia para nuestros tiempos.
@RicardoBulmez


