EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

EVANGELIO MEDITADO POR EL P. RICARDO BULMEZ (SACERDOTE VENEZOLANO)

@RicardoBulmez

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Miércoles de la IV Semana de Cuaresma. Ciclo B, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Dios te lo ha dado todo… hasta el poder de discernir y de decidir. Elige vivir y disfrutar de lo que eres y tienes, pues pasarás por esta vida  una sola vez. Amas u odias… Tú decides. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

(Juan 5, 17-30). “En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos (que lo perseguían por hacer curaciones en sábado): “Mi Padre trabaja siempre y yo también trabajo”. Por eso los judíos buscaban con mayor empeño darle muerte, ya que no sólo violaba el sábado, sino que llamaba Padre suyo a Dios, igualándose así con Dios. Entonces Jesús les habló en estos términos: “Yo les aseguro: El Hijo no puede hacer nada por su cuenta y sólo hace lo que le ve hacer al Padre; lo que hace el Padre también lo hace el Hijo. El Padre ama al Hijo y le manifiesta todo lo que hace; le manifestará obras todavía mayores que éstas, para asombro de ustedes. Así como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a quien él quiere dársela. El Padre no juzga a nadie, porque todo juicio se lo ha dado al Hijo, para que todos honren al Hijo, como honran al Padre. El que no honra al Hijo tampoco honra al Padre.

Yo les aseguro que, quien escucha mi palabra y cree en el que me envió, tiene vida eterna y no será condenado en el juicio, porque ya pasó de la muerte a la vida. Les aseguro que viene la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la hayan oído vivirán. Pues así como el Padre tiene la vida en sí mismo, también le ha dado al Hijo tener la vida en sí mismo; y le ha dado el poder de juzgar, porque es el Hijo del hombre.

No se asombren de esto, porque viene la hora en que todos los que yacen en la tumba oirán mi voz y resucitarán: los que hicieron el bien para la vida; los que hicieron el mal, para la condenación. Yo nada puedo hacer por mí mismo. Según lo que oigo, juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió”. Palabra del Señor.

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Reflexión. Un seminarista me planteó una duda con respecto a su vocación. No sabía si recibir la Ordenación Sacerdotal. Me manifestó que se había enamorado perdidamente, no hallaba qué hacer: si seguir en el seminario o enfocar su vida hacia el matrimonio. Le recomendé que emprendiera una relación seria y estable con esa muchacha.

-Pero es que -me respondió-, por otra parte, siento que Dios me llama al sacerdocio.

-Entonces en este caso, pídele a Dios que te dé fuerzas para renunciar a esa muchacha.

Me dijo que, por otra parte, estaba ansioso… “¡Estoy loco por ella!”, afirmó al borde de la desesperación. Por esta misma parte, le recomendé de nuevo que se casara; pues, no queremos curas locos… con algunos que estamos ya es bastante.

-Pero es que, por otra parte, a mí me gustaría celebrar la misa y…

-Entonces, por esta parte debes tomar una firme decisión y dejar tranquila a esa muchacha. Porque tú realmente tienes vocación sacerdotal -le aclaré.

“Por otra parte -dijo con cierta melancolía-, me ilusiona la idea de tener una compañera que esté junto a mí”. En este otro caso y por esta parte, le dije que no debía seguir con esa indecisión: “Por una parte sí; por esta parte no”. Le enfaticé que se casara.

-¡¿Cuál es la Voluntad de Dios?! -dijo el seminarista ya extenuado-. ¡¡Qué quiere Dios de mí!!

-Tú ya sabes qué es lo que realmente quiere Dios de ti -le respondí-. Ésta es la única Voluntad de Dios: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas (Mr.12, 28). Éste es el mayor y primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt. 22, 36-40).

 

En el evangelio de hoy aprendí… La Voluntad de Dios es que crezcamos en el amor; que los hombres amen a Dios y al prójimo como a sí mismos. Este amor no es servil porque en él no hay temor; quien no teme ha llegado a su plenitud (Cfr. 1 Jn. 3, 18). Ésta es la única voluntad de Dios.

 

Pensamiento del día… Las decisiones humanas son modos y añadiduras que se le acomodan al verdadero amor; como el merengue empalagoso que adorna al pastel. El sacerdocio es una forma de amar y el matrimonio también. San Agustín decía: “Ama y haz lo que quieras”… Porque, si no amas, tomarás partido por lo que no quieres.

 

Tarea para la casa… Lo que haces, posees, estudias, profesión, vocación, emprendimientos o cualquier otra cosa… Revisa si realizas todo eso por dinero, ego, apariencia, poder, reconocimiento de los demás o por la Voluntad de Dios, amor y servicio a los demás.

@RicardoBulmez. Acción

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