EVANGELIO DEL DOMINGO 27/06/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL DOMINGO 27/06/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

XIII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B/Año Impar, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología. Porque… “Las ideologías terminan mal, no sirven”, Papa Francisco.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹“He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos.”, El Principito. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Domingo 27/06/2021. (Marcos 5, 21-43). “En aquel tiempo, cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se quedó en la orilla y ahí se le reunió mucha gente. Entonces se acercó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le suplicaba con insistencia: “Mi hija está agonizando. Ven a imponerle las manos para que se cure y viva”. Jesús se fue con él y mucha gente lo seguía y lo apretujaba.

Entre la gente había una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y había gastado en eso toda su fortuna, pero en vez de mejorar, había empeorado. Oyó hablar de Jesús, vino y se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el  manto, pensando que, con sólo tocarle el vestido, se curaría. Inmediatamente se le secó la fuente de su hemorragia y sintió en su cuerpo que estaba curada.

Jesús notó al instante que una fuerza curativa había salido de él, se volvió hacia la gente y les preguntó: “¿Quién ha tocado mi manto?”. Sus discípulos le contestaron: “Estás viendo cómo te empuja la gente y todavía preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’ “Pero él seguía mirando alrededor, para descubrir quién había sido. Entonces se acercó la mujer, asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado; se postró a sus pies y le confesó la verdad. Jesús la tranquilizó, diciendo: “Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad”.

Todavía estaba hablando Jesús, cuando unos criados llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle a éste: “Ya se murió tu hija. ¿Para qué sigues molestando al Maestro?”. Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: “No temas. Basta que tengas fe”. No permitió que lo acompañaran más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús el alboroto de la gente y oyó los llantos y los alaridos que daban. Entró y les dijo: “¿Qué significa tanto llanto y alboroto? La niña no está muerta, está dormida”.

Y se reían de él. Entonces Jesús echó fuera a la gente, y con los padres de la niña y sus acompañantes, entró a donde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo: “¡Talitá, kum!”, que significa: “¡Óyeme, niña, levántate!”. La niña, que tenía doce años, se levantó inmediatamente y se puso a caminar. Todos se quedaron asombrados. Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie y les mandó que le dieran de comer a la niña”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Una vez visité a un señor que hizo que mi corazón se encogiera y estirara a la vez: sordo y mudo de nacimiento y una diabetes le había apagado los ojos, dejándolo completamente ciego… ¡Sordo, mudo y ciego! Pensé que jamás se daría cuenta de que estuvo un sacerdote para visitarlo.

Antes de despedirme, le di la mano y él me correspondió con las suyas y me sonreía… ahí, en ese momento mi corazón se derritió. Escuché sus manos cuando las estreché, me “dijo” tantas cosas bonitas sin hablar, porque lo importante es decir, no hablar. Cuando los gestos se tocan también dicen, escuchan y miran; de corazón a corazón. Escuché al hombre a través de sus manos: “Gracias por traerme la comunión, la necesitaba”.

-Ésas son vainas tuyas… Jijijiji.

-Sí, yo también creo, Boquiabierta; pero… ¡Qué vainas tan buenas! ¡Qué bonito es creer así!…

Jairo, el hombre del evangelio de hoy, acudió a Jesús porque su hija agonizaba. Mientras esperaba que el Maestro se desocupara, le avisan que su hija ha muerto. El Maestro dijo a Jairo: “No temas; solamente te pido que tengas fe”.

En el evangelio de hoy aprendí… Tu espíritu no está muerto, está dormido. Tu matrimonio no está muerto, está en problemas. Pero no alimentes los problemas comprando un ataúd, sustenta la relación con tu pareja… diálogo y perdón. La democracia no está muerta… está dormida. ¡Libertad Talitá, kum!”… ¡Levántate!

Pensamiento del día…“Esta niña no está muerta; está dormida”. Y les dijo que le dieran de comer… que la alimentaran. Se levantó, comió y -aunque el evangelio no lo dice expresamente- se puso a jugar; como todos los niños. Porque uno también se alimenta con juegos.

Tarea para la casa… Piensa en alguien que aprecies y sabes que tiene alguna enfermedad, y parangonando las palabras del jefe de la sinagoga, le dices a Jesús: “Mi prójimo tiene muchas contrariedades; ven, impón las manos sobre él, para que se reponga y se llene de entusiasmo”… Ecucha a Jesús: “No temas; solamente te pido que tengas fe”.

rbulmez@gmail.com Padre Ricura.

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