EVANGELIO DEL JUEVES 29/07/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL JUEVES 29/07/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

Santa Marta. Ciclo B/año impar, en la Iglesia Católica. San Pablo dice: “Yo no hago lo que quiero sino lo que aborrezco”… ¡Carás!… ¡Qué humano!…  Yo no hago lo que quiero hacer… sino lo que no quiero hacer. Señores, estamos ante una exposición de alta psicología y profunda espiritualidad. La riqueza interior de San Pablo es tremenda. Lo que este hombre dice es como escuchar al mismo Jesucristo, tanto es así que Él lo nombró Apóstol de los gentiles, o de los infieles e incrédulos.

Prólogo. @AlbaniCordero🌹No te apropies de los frutos que otros han cosechado. Tus frutos son tuyos, son para ti y para los que quieras compartir. Las palabras bonitas son para ti, las feas deja que el viento se las lleve lejos. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

Jueves 29/07/2021. (Juan 11, 19-27). “En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para consolarlas por la muerte de su hermano Lázaro. Apenas oyó Marta que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas”.

Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió: “Ya sé que resucitará en la resurrección del último día”. Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?”. Ella le contestó: “Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Celebramos la fiesta de Santa Marta… sí, sí, la que pertenecía a la familia que era muy amiga de Jesús, compuesta por Lázaro y sus dos hermanas, María y Marta… Leyendo este evangelio, vino a mi memoria la siguiente experiencia que viví. Un muchacho de unos dieciocho años, perteneciente a una familia muy católica y gran colaboradora del templo, murió en un accidente. Presidí la misa del sepelio, de cuerpo presente. Cuando llegué al sitio la madre del joven difunto me recibió con una cara llena de alegría y entusiasmo.

-¡Ay, padre!… ¡Estoy feliz, padre! ¡Mi hijo está en el cielo! -dijo la mujer, y comenzó a cantar: “… Alabaré. Alabaré a mi señor”.

Logré escuchar algunos comentarios de los presentes: “!Ay, qué fe tan grande tiene esa madre!”. Muchas veces los pensamientos no hacen tanto daño como los comentarios, por eso no dije nada al respecto, pero pensé: “Ésta mujer está fuera de sí, eso no es fe”. La oración no es estar fuera de la realidad, al revés, es estar dentro y elevarse a Dios pero con todo el escenario de nuestra existencia, con todo nuestro corazón.

Cristo en la Cruz gritó: “!Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado!”. Lo mismo cuando le dieron la noticia de que su amigo había muerto, Jesús lloró. No se puso a gritar de una forma esquizofrénica: “¡Estoy feliz Padre mío!… ¡Mi amigo Lázaro está en el cielo!”. No, Jesús lo lloró porque ya no lo iba a ver más en esta tierra y eso… duele mucho. Cristo se quedó sin la presencia de un amigo, pero elevó su corazón. ¡Qué enseñanza tan bonita! Tener fe es vivir la realidad… La muerte es ir al cielo sin dejar la tierra… ¡pero cómo duele!… si hay amor.

En el evangelio de hoy aprendí… El sabio experimenta lo ilimitado de la vida, el letrado se queda en lo restringido. Un sabio puede contemplar una flor, el erudito sólo la estudia y la clasifica, y se pierde su olor y su color. El sabio va más allá de los cielos, abarca todo el firmamento, el técnico sólo llega hasta donde lo llevan sus naves espaciales. El sabio va al fondo del gusto y del disgusto, del texto y del contexto… ¡No se pierde nada de los saltos que da la vida!

Pensamiento del día… “Si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano”… Si hubieras estado aquí hoy no tendría cáncer… Si hubieras estado aquí no habría perdido a mi pareja… La fe, en vez de recibir cosas que pedimos, es aceptar la presencia de Dios en cada acontecimiento. Si no hubieras estado aquí no soportaría la muerte de mi hermano. “El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá”, dice Jesús.

Tarea para la casa… Quien nunca ríe ni nunca llora, nunca ama… El amor es el especialista en liberar, en su momento, estos dos sentimientos. Hoy, si tienes que dar gracias, hazlo. Y también si tienes que reclamar. Pero, como Marta, teniendo como bastón: “Creo firmemente que tú eres el Mesías”.

rbulmez@gmail.com Padre Ricura, es decir… Ricardo el cura.

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