EVANGELIO DEL MARTES 31/08/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL MARTES 31/08/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

XXII Semana Tiempo Ordinario. Ciclo B/año impar, en la Iglesia Católica Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹El que se santigua y no le extiende la mano a su hermano… insulta a Dios. Y el que se olvida que es hijo del mismo Padre y Madre, si abraza a su prójimo lo hará para derribarlo, no para amarlo. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

 

Martes 31/08/2021. (Lucas 4, 31-37). “En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: “¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios”.

Pero Jesús le ordenó: “Cállate y sal de ese hombre”. Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: “¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. El evangelio nos habla de la admiración de la gente por la forma en que Jesús enseña y sana a un hombre poseído por un demonio impuro, y gritón. Toda persona que grita, simplemente por berrear, es un endemoniado. “Endemoniado” es aquél que se aleja de Dios, de los hombres y de sí mismo.

La secretaria de la parroquia cada vez que alguien me solicitaba, daba unos gritos que se oían a dos cuadras: “¡¡Padre Ricardo, aquí lo buscan!!”… “¡¡Padre Ricardo, lo llaman por teléfono!!”… Su actitud me molestaba mucho y me alejaba de ella. La recibía muy antipático y cada vez que la veía en cualquier parte pensaba en sus gritos y me daban ganas de  despedirla de la parroquia. Una vez no aguanté más y le dije:

-¡Ya!… ¡¿Por qué tienes que gritar?!… ¡Simplemente dime lo que tienes que decir y listo!… ¡¡Pero no grites más!!… ¡¡¡¿Okey?!!! -sin darme cuenta ahora que el que gritaba era yo.

Puso cara de… no de perro, porque los perros no tienen mala cara; sí ladran, pero no gritan. Más bien, la “secre” puso cara de ella misma. Pero gracias a eso dejó de gritar. Y todo pasó, esto era lo que hacía falta: un reclamo a tiempo; yo lo hice a destiempo. Si la hubiera amonestado la primera vez que gritó, me habría ahorrado meses de incomodidad. Dejó de gritar y hoy somos grandes amigos. Claro, ya no trabaja conmigo.

-¿La despidieron de la parroquia?

-No, Boquiabierta, ella sigue allí… a quien despacharon fue a mí. No sabía que era sobrina del Vicario General de la Diócesis y ahijada del Obispo.

En el evangelio de hoy aprendí… Entre Dios y el hombre hecho prójimo se interpone el demonio para que no se unan. Hablar no es gritar. Demonio, o un endemoniado, es todo aquél que grita en contra del amor, la unión y la paz. Como Jesús, digámosle: “¡Cállate y sal de este país!…¡Renuncia ya!..

Pensamiento del día… Si el espermatozoide de mi papá y el óvulo de mi mamá, cuando se encontraron, se hubieran caído a insultos: “Tú me caes mal”. Y después nunca se hubieran perdonado ni unido, yo no estaría escribiendo esto para ti, no existiría. Jesús se reunía con la gente, no para ofrecerle cosas ni para manipularlos para que le sirvieran como súbditos, sino para enseñarles a vivir. A que se amaran y se perdonaran los unos a los otros. Porque siempre habrá ofensas.

 

Tarea para la casa… Analiza tu enojo o desesperación… Si tu grito es por: 1 pedir ayuda, es porque te amas. 2, anunciar algún peligro inminente, es porque amas a los demás. 3, de emoción para reír o llorar, es porque eres humano. 4, al educar, enseñar y protestar… es porque amas la grandeza y la libertad. Si tu grito o gruñido no está dentro de estos cuatro momentos, no eres sensato… eres un endemoniado. Reclama las cosas que te molestan hoy, no los gritos que te dieron ayer.

-¿¡¡¡Y si mi mujer me grita por nada!!!?

-Boquiabierta, entonces, estás en manos de una endemoniá… ¡Ju!… Y, te aseguro, ella también está al lado de un endemoniáo… que eres tú.

-¡¡¡Yo nunca le grito!!!

-¡¡¡Ya… Boquiabierta!!!… ¡¡¡Cállate!!!

rbulmez@gmail.com Padre Ricardo Bulmez.

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