EVANGELIO DEL DOMINGO 05/09/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Domingo XXIII del Tiempo Ordinario, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Si quieres tener un gran corazón, no pidas nada para ti ni para los tuyos, pide por todos. No pidas sólo por tu hijo, pide más bien por todos los hijos del mundo. No pidas sólo por tu madre, pide por todas las madres del mundo. La palabra “todos” es sagrada. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Domingo 05/09/2021. (Marcos 7, 31-37). “En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. El lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: “¡Effetá!” (que quiere decir “¡Abrete!”). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: “¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. No te cuides tanto de la moda, sí ten mucha cautela de la costumbre. La moda te pasea por el camino florido de la vida. Pero transita… como todo paisaje. Hoy está en boga, entre otras manías, el llevar los pantalones rotos y ajados, es símbolo de juventud, alegría y libertad. Aunque no tenga nada que ver con eso. En cambio, la costumbre queda y te esclaviza, mata al odio y al amor… ¡una piedra!
Hace cincuenta o sesenta años, ¿a quienes se llamaban mujeres bonitas? A las gorditas; porque estaban de moda. ¡¿Una mujer con papada?!… ¡Ujú!… ¡Y con doble papada!… ¡Doble ujú!
-¿Le viste la papada? -dirían los jóvenes echadores de perros de aquella época.
-¡Sí!… ¡Está güenota! -contestarían otros.
Vestigios de las gordas como bellas están representados en algunos sitios de Caracas, como en la “Plaza de las Tres Gracias”, que debería llamarse “…de las Tres Gordas”; y en algunas películas y pinturas de la época. Una sobrina, extremadamente gorda, un día me preguntó: “¡Tío, tío!… ¿Yo soy fea?”. “No, -le contesté como para darle un poco de ánimos-. Tú no eres fea… lo que pasa es que naciste cincuenta años tarde”.
En una ocasión di una charla a maestros de educación especial. Entre los asistentes había uno grupo de sordomudos. Comencé a dirigir la experiencia. Le decía al grupo que se imaginaran a su mamá y le pidieran perdón. Todo el grupo tenía los ojos cerrados, menos los sordomudos. Yo me acerqué a ellos e intenté vocalizar lo más que pude, para que ellos leyeran los movimientos de mis labios. Se emocionaron como todos los oyentes. Esto me estiró el corazón. Cuando nos íbamos se acercaban a nosotros y nos decían, en señal de gratitud: “Ju, ju, ju”. Para hablar y para escuchar hay que ensanchar el corazón. Es una cuestión de amor.
En el evangelio de hoy aprendí… El secreto del Principito, que no puede ser más simple, sólo con el corazón se puede ver bien: “Lo esencial es invisible para los ojos”… y –acotaría- para lo oídos también. Lo que hace más importante a una flor, es el tiempo que has invertido en ella. ¡Jesús quiere que la gente abra el oído y suelte la lengua! Para eso los tenemos, para ser oídos y oír lo que la lengua dice. El peor sordo mudo es el que no quiere oír ni hablar… el que no ama.
Pensamiento del día… La fealdad y lo atractivo son modas. Es un uso pasajero que regula, según el gusto del momento, el modo de vestirse, de vivir, etc. Otro inventa la moda, y tú la aplicas. Y, lo peor de todo, crees en ella a cualquier precio, como si fuera realidad y permanente. Jesús no es moda, es verdad: “¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”, Mc. 7, 37.
Tarea para la casa… Siente la presencia de algún ser querido, de la naturaleza y algún recuerdo… y escucha con tu corazón lo que dicen. “Lo esencial no es audible para los oídos”. También los sentimientos y los recuerdos se escuchan y se ven con el corazón.
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com
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