EVANGELIO DEL MARTES 02/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos. Semana XXXI del Tiempo Ordinario en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Vive este día con la certeza de que Dios está contigo… y sobre todo agradécele porque amaneció, pudiste abrir tus ojos y sentir los rayos del sol, cuando hay tanta gente en el mundo que ya no pudo hacerlo. ¡Gracias Dios por el gran regalo de la vida! Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Martes 02/11/2021. (Mateo 25, 31-46). “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme’. Los justos le contestarán entonces ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’. Y el rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’.
Entonces dirá también a los de la izquierda: Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron’. Entonces ellos le responderán: `Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?’. Y él les replicará: ‘Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Hoy recordamos de un modo especial a todos nuestros seres queridos que partieron hacia la Casa del Padre. La muerte destruye la conversación, pero no la comunicación. Habla con ellos, te escuchan sin responderte y tú les cuentas cosas. Diles lo que ellos ya saben. Como aquel señor de unos sesenta años que dijo a su madre difunta: “Mamá, ya tengo la edad que tenías cuando partiste. Nunca me viste con canas… apenas tenía tenía unos veinte años”. Dile cosas, ellos escuchan. Y esto es lo que se llama “oración”. Así les hablas y así ellos te atienden. Igual que cuando le hablas a Dios: no te responde, pero te escucha.
-¿Cómo sabes que tus seres queridos difuntos escuchan lo que les dices?
-No lo sé, Boquiabierta… pero lo creo. El amor no se puede olvidar, así dice la bella canción de Pimpinela: “Hay amores que no se olvidan/ aunque el tiempo los deje atrás/ aunque sin ellos la vida siga/ el amor no se puede olvidar”.
Nuestros seres queridos difuntos no se han ido, murieron pero no se han ido. Ellos permanecerán con nosotros mientras los recordemos con cariño. Como sigue la canción ya citada: “A mi padre yo le decía: ‘Júrame que no morirás’. Y él me respondió: “Yo estaré a tu lado toda la vida”.
Un sabio agonizaba y uno de sus alumnos le dijo todo apesadumbrado:
-Maestro te vas…
-No, yo no me voy; yo me quedo -respondió el sabio.
-¡Pero, Maestro, te estás muriendo!
El sabio con la tranquilidad que da la sabiduría, aseveró: “Sí, me estoy muriendo. Pero morir no es irse… Morir es quedarse”.
Y Jesucristo dice: “El que cree en mí aunque haya muerto, no morirá para siempre”. Quien no teme morir es inmortal. Y quien desprecia la vida… ya está muerto. La muerte de un ser querido no es mala, es dolorosa. Duele mucho verlo partir de este mundo. Me dolió, pero no me hizo daño. Tal es así que luego continué mi vida. Es como si él me dijera: “Sigue tu vida, morí yo, no tú”.
En el evangelio de hoy aprendí… El dolor con amor lleno de lágrimas produce frutos dulces, si hay fe en el Dios Padre. La muerte no es una puerta que se cierra, más bien, es un espacio abierto… Mejor dicho Dios nos espera para abrirnos el portón de la Gloria.
Pensamiento del día… Nuestros seres queridos no mueren para siempre, porque el amor es eterno. La muerte puede destruir la biología, pero no a la teología bañada de espiritualidad. “Hay amores que no se olvidan/aunque el tiempo los deje atrás/aunque sin ellos la vida siga/el amor no se puede olvidar”.
Tarea para la casa… Recuerda a algunos seres queridos que ya están compartiendo el Pan de la Vida con Dios. Y trae a tu memoria ciertos momentos vividos con ellos… Por ejemplo alguna frase, sonrisa, llanto, chiste; alguna pelea que tuviste con alguno de ellos… pídeles perdón y perdónalos. ¡En fin!… Recuérdalos… Porque… “El Amor no se puede olvidar”: https://youtu.be/sJzmtL7zME0
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com
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