EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 17/11/2021, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Santa Isabel de Hungría, religiosa. XXXIII Semana del Tiempo Ordinario, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos en nuestro tiempo. Somos hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹No te apropies de los frutos que otros han cosechado. Tus frutos son tuyos, son para ti y para los que quieras compartir. Las palabras bonitas son para ti, las feas deja que el viento se las lleve lejos. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Miércoles 17/11/2021. (Lucas 19, 11-28). “En aquel tiempo, como ya se acercaba Jesús a Jerusalén y la gente pensaba que el Reino de Dios iba a manifestarse de un momento a otro, él les dijo esta parábola: “Había un hombre de la nobleza que se fue a un país lejano para ser nombrado rey y volver como tal. Antes de irse, mandó llamar a diez empleados suyos, les entregó una moneda de mucho valor a cada uno y les dijo: “Inviertan este dinero mientras regreso”. Pero sus compatriotas lo aborrecían y enviaron detrás de él a unos delegados que dijeran: “No queremos que éste sea nuestro rey”. Pero fue nombrado rey, y cuando regresó a su país, mandó llamar a los empleados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno.
Se presentó el primero y le dijo: “Señor, tu moneda ha producido otras diez monedas”. Él le contestó: “Muy bien. Eres un buen empleado. Puesto que has sido fiel en una cosa pequeña, serás gobernador de diez ciudades”. Se presentó el segundo y le dijo: “Señor, tu moneda ha producido otras cinco monedas”. Y el señor le respondió: “Tu serás gobernador de cinco ciudades”. Se presentó el tercero y le dijo: “Señor, aquí está tu moneda. La he tenido guardada en un pañuelo, pues te tuve miedo, porque eres un hombre exigente, que reclama lo qué no ha invertido y cosecha lo que no ha sembrado”. El señor le contestó: “Eres un mal empleado. Por tu propia boca te condenas. Tú sabías que yo soy un hombre exigente, que reclamo lo que no he invertido y que cosecho lo que no he sembrado, ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que yo, al volver, lo hubiera recobrado con intereses?”.
Después les dijo a los presentes: “Quítenle a éste la moneda y dénsela al que tiene diez”. Le respondieron: “Señor, ya tiene diez monedas”. Él les dijo: “Les aseguro que a todo el que tenga se le dará con abundancia, y al que no tenga, aun lo que tiene se le quitará. En cuanto a mis enemigos, que no querían tenerme como rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia”. Dicho esto, Jesús prosiguió su camino hacia Jerusalén al frente de sus discípulos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Jesús, en su evangelio de hoy, nos trae la Parábola de los Talentos. Aquí utiliza el dinero para hablar de los dones que todos recibimos de Dios. Estos son los que nos hacen personas y distinguen de los demás seres vivos.
La vida es el gran talento que Dios nos dio. A todas las personas les ha dado algunas cualidades que otros no tienen. Y otros reciben algún don que a aquellas les falta. Es decir, todos tenemos algo que enseñar y que aprender. Nadie es sólo alumno, y sólo maestro. Si todos viviéramos intensamente las cualidades o talentos que Dios nos dio, la humanidad sería como una gran orquesta entonando una bella sinfonía. Yo entono mi canto, tú lo escuchas y aplaudes para yo motivarme y seguir cantando. Tú recitas tu poesía para encender mis sentimientos. Tú me vences y yo acepto la pérdida y así aprendo de mi fracaso, para luego volver a competir.
En el evangelio de hoy aprendí… Aprendamos de esos primeros trabajadores del evangelio que amaron mucho. Jesús dijo: “Les aseguro que a todo el que tenga se le dará con abundancia, y al que no tenga, aun lo que tiene se le quitará”. El que tiene una semilla, produce poco. Que los niños sigan naciendo para jugar. ¡Que la vida continúe y brille en la oscuridad sin que ésta la apague, luego prosperar y un día… morir envejecidos.
Pensamiento del día… Ama mucho y recibirás mucho amor. ¡No guardes tu vida!… el mundo es ancho y tuyo, no ajeno. Saca tu vida y compártela… El mundo es tuyo… ¡no te lo dejes quitar.
Tarea para la casa… Produce bienes para tu prójimo… sonrisas, saludos afectuosos, bendiciones, correcciones fraternas y muchos parabienes… También produce servicios a través de tu trabajo, si lo amas.
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com
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