EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 09/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL MIÉRCOLES 09/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

Miércoles de la V Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Yo no amo el dinero, pero lo necesito. Y lo requiero para comprar cosas materiales. El que necesita el dinero no es un esclavo, sí el que se apega a él. El dinero es para llevarlo en los bolsillos, no en el corazón. Y no lo pongas ahí para guardarlo sino para gastarlo… no para malgastarlo. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Miércoles 09/02/2022. (Marcos 7, 14-23). “En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo: “Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro”. Cuando entró en una casa para alejarse de la muchedumbre, los discípulos le preguntaron qué quería decir aquella parábola. Él les dijo: “¿Ustedes también son incapaces de comprender? ¿No entienden que nada de lo que entra en el hombre desde afuera puede contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y después, sale del cuerpo?”. Con estas palabras declaraba limpios todos los alimentos.

Luego agregó: “Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Uno se ata a lo que cree que ama… Descubre qué aspectos del pasado no te dejan actuar con entusiasmo. Pero tengamos en cuenta que la libertad es lo que nos lleva a ser lo que somos… ser verdad. La libertad es la verdad. El pasado funciona como atadura cuando lo haces presente, cuando le das energía y de alguna forma vives eso que ya pasó. Por ejemplo, una vez pregunté a alguien que si sabía manejar, y me respondió que sí. Le pedí que condujera.

-No, no -me dijo-, ya no manejo.

-¿Por qué?

-Es que hace cinco años tuve un choque y desde entonces no manejo.

Este hombre se esclavizó con ese evento. Jamás volvió a maniobrar ni una carretilla. Hizo presente ese pasado, le dio vida. Una cosa es no manejar nunca por propia decisión, y otra es que no lo hagas por algo que pasó. La decisión es libre, pero ese hecho te obligó a no conducir más. Tú no cambiaste, te cambiaron. Completa esta lección con Isaías 43: “Esto dice el Señor: No recuerden lo pasado, no piensen en lo antiguo; miren que realizo algo nuevo, ya está brotando… ¿No lo notan?”. La decisión está dentro de ti y el accidente está en el camino. De ahí que Jesús nos dice, hasta casi en súplica: “Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro”, lo que sale del corazón.

Cuando yo era un niño, aprendí la oración del Padre Nuestro. Entonces, no entendía nada, porque era un niño. Ahora tampoco entiendo mucho, porque soy un adulto. Porque la oración del Padre Nuestro no es para ser entendida, sino para ser vivida. Las cosas que se entienden, son para ser explicadas. Jesucristo nos enseña en dónde está el Padre… decía a sus discípulos “Si me conocen, conocerán también a mi Padre; desde ya lo conocen”…

En el evangelio de hoy aprendí… Jesucristo nos dice que el Dios Padre está en el “cielo”; que no lo busquemos en otra parte, porque no lo vamos a encontrar. Pues, está en el cielo. Es decir, dentro de nosotros mismos. Somos templos vivos de Dios.

Pensamiento del día… No vayas al templo a buscar a Dios… ve a llevarlo. Cada quien cree encontrarlo, en donde pone su corazón y su amor. Cada uno cree encontrarlo en su interés de vida. “Donde está tu tesoro, ahí está tu corazón” (Mt. 6, 21), dice Jesús. Un botellón almacena agua, pero no es agua. No sacia la sed.

Tarea para la casa… Para apegarse a alguien o a algo, no hace falta tenerlo. Pregúntate: “¿En dónde está mi tesoro?”.

¿Estás apegado a tu ego, idea, bien material?, etc. Memoriza y recuerda este pensamiento del gran San Agustín de Hipona: “Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti” (Conf. 1, 1).

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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