EVANGELIO DEL LUNES 14/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Lunes de la VI Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹El amor de Dios, es como el de los niños, no hace distinciones: para ellos no hay negros o blancos; pobres o ricos; feos o bonitos; buenos o malos. Todos son dignos de su amor. Dios es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Lunes 14/02/2022. (Marcos 8, 11-13). “En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: “¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal”. Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Los fariseos estaban encerrados en su propia ideología. Miraban al mundo por un huequito del tamaño de un punto, mientras daban la espalda a la realidad. Estamos rodeados de muertos, muchas veces los recordamos más que a los vivos, cuando muere el tío Juan hacemos lo imposible por asistir a su entierro. En cambio, no asistimos a su cumpleaños, es más, ni nos acordamos. Hay un dicho que dice: “No hay muerto malo, ni novia fea”. Admiramos a personas que hicieron algo por este mundo y nos olvidamos de que cualquier persona viva. A los muertos se les recuerda, a los vivos se les ama.
Tendemos a considerar que los vivos son buenos cuando mueren; y que las novias son bonitas hasta que se convierten en esposas. Le preguntas a cualquier novio: “¿Cuál es la novia más bella del mundo?”, dirá sin titubear: “¡La mía!”. Y si haces lo mismo con algunos esposos: “¿Cuál es la esposa más bella del mundo?”, pensará: “La del vecino”. Cualquier persona que topes es más importante que todos nuestros próceres. Éstos ya no pueden hacer nada por este mundo, ya lo hicieron. Estamos al revés, cuidamos más al Panteón Nacional en donde yacen nuestros próceres, que a la Maternidad Pública en donde nacen los niños del presente y los hombres del futuro.
Las malas costumbres nos hunden y las buenas no nos llenan porque las realizamos sin ningún convencimiento, simplemente seguimos un camino que los muertos trazaron. En una ocasión pregunté a una señora muy religiosa:
-Señora, ¿por qué usted asiste a misa? -No me respondió y se retiró algo molesta. Luego volvió y me preguntó:
-Padre… ya que usted me pregunta el por qué yo asisto a misa… ahora, dígame usted… ¿por qué usted dice misa? -la respuesta no me salió al instante, acudí al Espíritu Santo y Él me susurro al oído. Cuando la vieja, ¡perdón!… la dama… volvió a interpelarme “¿por qué usted dice misa?”, respondí: “Porque es un mandato del Señor: “Hagan esto en memoria mía”. ¡Ju!… Yo soy de Coro.
Estamos gobernados por los muertos: seguimos sus costumbres y las admiramos. No vale la pena seguir a ningún difunto por muy meritorio. Al único muerto que sí vale la pena seguir, es a Jesús de Nazaret. Y no porque murió sino porque resucitó y está vivo, dentro de y entre nosotros.
En el evangelio de hoy aprendí… Ante alguien impertinente, pesado, autoritario y tirano, no pierdas tiempo con él, sigue tu camino y vete “a la otra orilla”, quizás ahí veas un mundo, si no mejor, al menos nuevo y distinto. Pero no al mismo sistema de siempre. O que éste se quede en esta arista. Como hizo Jesús frente a la actitud de los fariseos: “Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla”.
Pensamiento del día… No se trata de quitar de nuestras vidas las buenas costumbres que heredamos de nuestros antepasados sino de convertirlas en ideales. Una costumbre es el mandato de los muertos y un ideal es una decisión cargada de amor que yo tomo hoy. Con la formación que Jesús daba a sus discípulos trataba de luchar en contra de esas costumbres y erradicarlas.
Tarea para la casa… Enumera tres cualidades o conductas trascendentales que haces por costumbre y no por convicción. Y toma la decisión de irte “a la otra orilla”. A un cambio de actitud… en donde hay un nuevo paisaje. Hacer lo que estás haciendo, pero por amor. No sirve de nada mostrar una linda pintura a quien no abre los ojos. ¡Quien los cierra no puede o no quiere ver!
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

