EVANGELIO DEL SÁBADO 19/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ
Sábado de la VI Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.
Prólogo. @AlbaniCordero:🌹Hoy, demos gracias a Dios por la vida, el amor, las flores, el aire, la alegría, el dolor y muy especialmente por la gente bella que un día compartió un trozo de su ser con nosotros… La vida es sorprendente y misteriosa… Y estamos vivos. ¡Gracias Dios por un día más…! Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.
Sábado 19/02/2022. (Marcos 9, 2-13). “En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados.
Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: “Éste es mi Hijo amado; escúchenlo”. En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de ‘resucitar de entre los muertos’.
Le preguntaron a Jesús: “¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?”. Él les contestó: “Si fuera cierto que Elías tiene que venir primero y tiene que poner todo en orden, entonces ¿cómo es que está escrito que el Hijo del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Por lo demás, yo les aseguro que Elías ha venido ya y lo trataron a su antojo, como estaba escrito de él”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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Reflexión. Cuando Marcos escribe, en los 70, todavía la cruz era un gran freno para que los judíos aceptaran a Jesús como Mesías. “La cruz es un escándalo!, así decían (1 Cor. 1, 23). Los primeros cristianos hacían esfuerzos para que la percibieran no como escándalo, ni locura, sino como expresión del poder y de la sabiduría de Dios (1 Cor 1, 22-31). Este texto es toda una estrategia, no para imponer el suplicio de la cruz sino para darle todo su sentido de salvación. Marcos da su aporte a esta iniciativa. Para esto usa textos y figuras del Antiguo Testamento describiendo la Transfiguración.
A Pedro le gustó la experiencia, tan es así que quería quedarse en la montaña. Hasta se ofreció para construir tres tiendas, así dice Marcos. ¡Una manguangua!… A Pedro le encantan los mangos dulces y bajitos. Le gustó la Transfiguración, no la Crucifixión. Marcos dice que Pedro tenía miedo junto con los otros dos, sin saber lo que estaba diciendo. Y Lucas para no hacerlos quedar tan mal señala que tenían sueño (Lc. 9, 32). Ellos son como nosotros, o nosotros como ellos: la Cruz da miedo.
En el evangelio de hoy aprendí… Tú no eres responsable de la cara que tienes, pero sí de la cara que pones; no eres causante de lo que te enseñaron, pero sí de lo que aprendiste. No eres el autor de tu figura, pero sí en qué te transfiguras. No eres el protagonista de la corrupción administrativa, pero sí el responsable de lo que silencias, callas y no protestas.
Pensamiento del día… Oigamos la voz de Dios, ante el Transfigurado: “Éste es mi Hijo amado; escúchenlo”… Y que todos podamos decir con Pedro, Santiago y Juan: “Hagamos tres chozas, una para la familia, otra para los niños y otra para el futuro”. Que labremos un mañana esplendorosa; y que nuestros nietos crezcan en ella y nos vean envejecer. Y podamos gritar de alegría: “¡Qué bien se está aquí, en esta tierra!”.
Tarea para la casa… Hoy, en el silencio de tu alma, reza por la paz del mundo… particularmente por la de tu país. Que la tristeza se transfigure en alegría; la guerra en paz y que todo país esclavizado y dividido alcance la promesa de Dios: “Te daré una Tierra que mana leche y miel”, si tierra es porque hay vida; si leche, hay ganado vacuno; si miel, hay flores y muchos frutos.
Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

