EVANGELIO DEL DOMINGO 20/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

EVANGELIO DEL DOMINGO 20/02/2022, MEDITADO POR EL SACERDOTE VENEZOLANO RICARDO BULMEZ

 

VII Domingo del Tempo Ordinario. Ciclo C/Año Par, en la Iglesia Católica. Y tiempo de lucha y oración ante la profunda crisis de valores humanos y espirituales en nuestra época. Somos hermanos e hijos de Dios, no del poder político ni de ninguna ideología.

Prólogo. @AlbaniCordero:🌹¿Quieres vivir plenamente? Todos los días, agradece a Dios por lo que te rodea… Cuenta tus bendiciones. Para San Pablo todo es gracia, aunque algo no te guste, allí hay un bien escondido y Dios no se equivoca. Todo es oportunidad. Él es tu aliado, te ama, te acompaña y te bendice… siempre.

Domingo 20/02/2022. (Lucas 6, 27-38). “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “’Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores, con la intención de cobrárselo después.

Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. Así tendrán un gran premio y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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Reflexión. Desde niños aprendimos a cumplir mandatos… o hacer mandados. Las ordenanzas de nuestros padres son para nuestro beneficio. “No te subas ahí porque te puedes caer”; “¡Ya… Levántate. Vas a llegar tarde a la escuela!”. También las reprimendas en el plantel hoy son bellos recuerdos…. “¡Silencio!”… “¡No se habla con la boca llena!”, gritó mi profesora a uno de mis compañeros. Y yo tuve que sacarme el caramenlo de la boca y esconderlo en el bolsillo. También recuerdo las veces que mi maestra me ordenaba estar de pie contra la pared… más bien contra el rincón. Esto se repetía… un día le dije que en vez de castigarme en el rincón, me enviara frente a la ventana del salón. Así podría ver la calle y a las muchachas pasar… ¡Más vale que no! No me dijo nada, pero por la forma en que me miró yo solito me fui de nuevo pal’rincón. Es como si la oyera… “¡Bulmez… contra la pared!”… Y yo iba pa´mi rincón… porque ya era mío.

-Además, Boquiabierta… ¿Sabes por qué tienes que amar a tus enemigos?

-Pues, obviamente, porque es un mandato del Señor.

-Sí pero no tan obvio, Boquiabierta. Debes amar a tus enemigos, primero porque es un mandato del Señor y segundo… !Porque son tuyos! Tus enemigos son tuyos y los míos, míos. Si amo a mis brazos, amo a mi cuerpo…. También debo amar a mis enemigos porque son míos. “Si me aman cumplirán mis mandamientos”, dice el Señor.  La verdad es que estos mandatos de Jesús me gustan más que estar frente al rincón.

En el evangelio de hoy aprendí… Muchas veces juzgamos por simple apariencia. Más que investigar, interpretamos y suponemos. Juzgamos y condenamos. En más de una ocasión esos juicios se vuelven en contra de nosotros mismos. Por eso Jesucristo dice que con la medida que midamos a los demás seremos medidos. “¡Bulmez… contra la pared!”… “¡Sí, maestra!”… Es mejor estar en el rincón y no andar juzgando a los demás. Yo, no soy chismoso, soy investigador.

Pensamiento del día… Uno ama a un amigo, “porque se parece a mí”. Es decir, me gusta de él lo que amo en mí… el deporte, la religión, el cine. Uno odia a un enemigo, “porque se parece a mí”. Es decir, odio en él lo que no me gusta en mí.

Tarea para la casa… El evangelio de hoy léelo tres veces, lentamente. Y enumera tres conductas o actitudes que no te agradan de los demás. Y te preguntas, “¿esos talantes algo tienen que ver conmigo?”. Y haz, un plan de vida.

Padre Ricardo Bulmez. rbulmez@gmail.com

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